Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
Te leo como leo mis poemas
Te leo como leo mis poemas
mas me pierdo en tus metáforas complejas.
No soy de los que entiendan apotegmas
sólo asimilo las más sencillas certezas.
Te leo como leo mis poemas
tratando de aprender de tus ideas
pero acabo ahogándome en tus temas
o me aburre tu difícil verborrea.
Te leo como leo mis poemas
queriendo entender lo de tu alma
mas veo solo manchas de palabras que son letras
que no valen el blanco en que están presas.
Te leo como leo mis poemas
pero, con franqueza , no me alcanzan
en el llanto ni en la risa
y tampoco por belleza se revelan
que no riman, ni me cantan ni me miran.
Te leo como leo mis poemas
Pero son tan torvos tus versos y tan fríos
que es mejor abstenerse de condenas
y callado silenciar lo que he leído
para, sin ser grosero,
no alcanzar a ser ni mendaz ni lisonjero.
Te leo como leo mis poemas
mas me pierdo en tus metáforas complejas.
No soy de los que entiendan apotegmas
sólo asimilo las más sencillas certezas.
Te leo como leo mis poemas
tratando de aprender de tus ideas
pero acabo ahogándome en tus temas
o me aburre tu difícil verborrea.
Te leo como leo mis poemas
queriendo entender lo de tu alma
mas veo solo manchas de palabras que son letras
que no valen el blanco en que están presas.
Te leo como leo mis poemas
pero, con franqueza , no me alcanzan
en el llanto ni en la risa
y tampoco por belleza se revelan
que no riman, ni me cantan ni me miran.
Te leo como leo mis poemas
Pero son tan torvos tus versos y tan fríos
que es mejor abstenerse de condenas
y callado silenciar lo que he leído
para, sin ser grosero,
no alcanzar a ser ni mendaz ni lisonjero.