MARIO CUADROS
Intento de poeta
Te quiero,
y no por decirlo lo digo,
siempre pensé en los dos;
aunque sí,
es un sentir de egoísmo,
casi un sofocante culto.
Te quiero,
por simplicarlo lo digo;
tu me miras, me acaricias,
me susurras carcajadas,
me dices lo mismo
pero sin decirlo.
Te quiero,
incesante y perpetuo.
Te quiero,
imprudente y ambiguo.
Te quiero,
con tiempo y sin tiempo.
Te quiero,
en letras y en cuerpo.
Te quiero,
con admiración y con celos.
Te quiero,
y es un querer tan humano,
que no me atrevo
a decir que será inmortal,
mas sensillamente
es un sentimiento astral
con vestigios de dioses encaprichados
de fundir todo su ser pasional
en un corazón mortal.
Te quiero,
bajo cualquier luna,
sobre toda vida,
en cualquier noche oscura
y con tu alma mía.
Te quiero,
bajo cualquier sol,
sobre toda muerte,
en cualquier canción
y en tu cuerpo ausente.
Te quiero y te querré
hasta amarte.
y no por decirlo lo digo,
siempre pensé en los dos;
aunque sí,
es un sentir de egoísmo,
casi un sofocante culto.
Te quiero,
por simplicarlo lo digo;
tu me miras, me acaricias,
me susurras carcajadas,
me dices lo mismo
pero sin decirlo.
Te quiero,
incesante y perpetuo.
Te quiero,
imprudente y ambiguo.
Te quiero,
con tiempo y sin tiempo.
Te quiero,
en letras y en cuerpo.
Te quiero,
con admiración y con celos.
Te quiero,
y es un querer tan humano,
que no me atrevo
a decir que será inmortal,
mas sensillamente
es un sentimiento astral
con vestigios de dioses encaprichados
de fundir todo su ser pasional
en un corazón mortal.
Te quiero,
bajo cualquier luna,
sobre toda vida,
en cualquier noche oscura
y con tu alma mía.
Te quiero,
bajo cualquier sol,
sobre toda muerte,
en cualquier canción
y en tu cuerpo ausente.
Te quiero y te querré
hasta amarte.