salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Amada mía,
soy de ti sólo,
por ti me muero,
regalo,tú; mía te siento.
En vuestro arder de llama viva
ardo, lumbre de fuego,
que el pecho venturoso
lleno está de mi amor,
que abrasa dentro.
Amada mía,
entre mis manos
tus crías saltan de gozo
-oh deliciosos senos,
oh rato acariciando,
perdiéndome
en los adentros de tu cuerpo,
milímetro a milímetro.
Amada mía,
sois mi prisión,
mi llama y nudo.
Entrelazada
a mí
os quiero,
ardiente
a mi sosiego,
aquí junto a las flores
de mi huerto,
dándome el cielo.
Amado mío,
amando, árdeme el ardimiento
de los fervientes labios.
Soy tuya,
reclinando gustosa
mi pecho alzado
en ti,
enamorado.
Amada mía,
triscando los sedosos cervatillos
por el florido prado,
en cálido regazo,
orlado
de encaje blanco,
mía te siento,
amándonos...
Oh Amado mío,
cuánto placer
eres conmigo en el dulce encuentro,
rompiendo el velo.
-salvador-
soy de ti sólo,
por ti me muero,
regalo,tú; mía te siento.
En vuestro arder de llama viva
ardo, lumbre de fuego,
que el pecho venturoso
lleno está de mi amor,
que abrasa dentro.
Amada mía,
entre mis manos
tus crías saltan de gozo
-oh deliciosos senos,
oh rato acariciando,
perdiéndome
en los adentros de tu cuerpo,
milímetro a milímetro.
Amada mía,
sois mi prisión,
mi llama y nudo.
Entrelazada
a mí
os quiero,
ardiente
a mi sosiego,
aquí junto a las flores
de mi huerto,
dándome el cielo.
Amado mío,
amando, árdeme el ardimiento
de los fervientes labios.
Soy tuya,
reclinando gustosa
mi pecho alzado
en ti,
enamorado.
Amada mía,
triscando los sedosos cervatillos
por el florido prado,
en cálido regazo,
orlado
de encaje blanco,
mía te siento,
amándonos...
Oh Amado mío,
cuánto placer
eres conmigo en el dulce encuentro,
rompiendo el velo.
-salvador-
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