qubitz
Poeta recién llegado
Te veré llorando en nuestra ventana
con tu vista fija en las montañas nevadas
Verás mi rostro en cada hoja de nuestras flores
y las llevarás hasta tu pecho como una espada.
Mientras yo de tu enigma vaciaré mi rostro
lo lavaré con las últimas gotas de tu sangre
sacudiré mis ropas de tu alma pulverizada
y cubriré mi pecho con el amor que me negaste.
Llorarás sin saber que es porque te llamo
porque invoco tu nombre desde mi abismo.
Llorarás en silencio por nuestros pasillos
porque no sentirás mis pasos tras los tuyos
cuando mi voz se haya perdido para nuestras hijas
y mi nombre se haya vuelto sordo en nuestra casa
Pero yo estaré rozando tus manos gélidas
presintiendo en el aire el rocío de tus lágrimas.
Llorarás sin saber que es por que me llamas
desde tu cándido vértigo y tu fachada de loba.
con tu vista fija en las montañas nevadas
Verás mi rostro en cada hoja de nuestras flores
y las llevarás hasta tu pecho como una espada.
Mientras yo de tu enigma vaciaré mi rostro
lo lavaré con las últimas gotas de tu sangre
sacudiré mis ropas de tu alma pulverizada
y cubriré mi pecho con el amor que me negaste.
Llorarás sin saber que es porque te llamo
porque invoco tu nombre desde mi abismo.
Llorarás en silencio por nuestros pasillos
porque no sentirás mis pasos tras los tuyos
cuando mi voz se haya perdido para nuestras hijas
y mi nombre se haya vuelto sordo en nuestra casa
Pero yo estaré rozando tus manos gélidas
presintiendo en el aire el rocío de tus lágrimas.
Llorarás sin saber que es por que me llamas
desde tu cándido vértigo y tu fachada de loba.