Gigliobianco
Poeta recién llegado
ya está! Llego no se de dónde
y hace su nido en mí, dentro de mí se esconde.
Aprisiona mis sueños y me ciñe en sus brazos
y me ahoga en su seno como un mortal abrazo.
Y la sangre parece que se estanca en las venas
y se torna la vida cual pesada cadena.
Esta hora se anhela y el alma está desierta.
Con este oscuro tedio todo resulta igual.
Los días y las noches un capricho banal.
Tan mortal agonía, pudiera uno dormir
y alejar este tedio absurdo del vivir!
Vivir, recordar, fuera acaso placer
si pudiera en la vida volver uno a nacer!
Por esto del recuerdo pasado que se quiere
olvidar y es inútil, ni intentarlo se puede!
si uno anhela morir...y la muerte que no quiere venir.
Anhelamos vivir?... y la muerte que llega sin sentir.
Y todavía escuchar, golpeando sin razón
este ruido inútil que nos da el corazón!
y hace su nido en mí, dentro de mí se esconde.
Aprisiona mis sueños y me ciñe en sus brazos
y me ahoga en su seno como un mortal abrazo.
Y la sangre parece que se estanca en las venas
y se torna la vida cual pesada cadena.
Esta hora se anhela y el alma está desierta.
Con este oscuro tedio todo resulta igual.
Los días y las noches un capricho banal.
Tan mortal agonía, pudiera uno dormir
y alejar este tedio absurdo del vivir!
Vivir, recordar, fuera acaso placer
si pudiera en la vida volver uno a nacer!
Por esto del recuerdo pasado que se quiere
olvidar y es inútil, ni intentarlo se puede!
si uno anhela morir...y la muerte que no quiere venir.
Anhelamos vivir?... y la muerte que llega sin sentir.
Y todavía escuchar, golpeando sin razón
este ruido inútil que nos da el corazón!