Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
Artesana de mi pueblo,
mujercita de mi barro,
tu telar suspende el tiempo
creando arte desdeñado.
Con mirada luminosa
tu condición es el trabajo,
artífice de mi pueblo
manos sabor a cacao;
ásperas manos que palpan
por igual cualquier bordado,
la seda, el lino, la lana,
el percal o el fino raso.
Inclinada en el telar,
pasas tus días aciagos
enajenando tu vida
y la labor de tus manos.
Tu actitud ante la urdimbre
evoca horas del pasado:
en ti contemplo a mi abuela
cuando hacía recamado.
Copyright © Derechos reservados ®
15 noviembre 2016
Última edición: