Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
A ti, poeta ambicioso que escribes
un poema o lo que sea; una tela de araña
y te escondes como la araña a ver qué pasa.
A ver qué mosca cae y lo comenta.
Y caen como moscas los comentaristas
que previamente endulzaste y atrajiste
con migajas de elogio hasta tu tela;
falsías, que esparciste con el culo
cagándote en lo ajeno, ¡so arrogante!
También tejo y espero, por supuesto.
El artista subsiste por aplausos, pero,
a qué no te quedas como yo, araña obrera,
honrada cazadora de avenencias;
que así viva ayunando levedades, una oda
genuina y criteriosa o ninguna, suma más
en la conciencia realista, evaluadora,
que tus mil autoengaños abalorios;
intercambios pedorros que ‘forzaste’
sin saber ni lo que vales. O lo que es peor,
creyéndote el mejor. ¿No te das cuenta?
un poema o lo que sea; una tela de araña
y te escondes como la araña a ver qué pasa.
A ver qué mosca cae y lo comenta.
Y caen como moscas los comentaristas
que previamente endulzaste y atrajiste
con migajas de elogio hasta tu tela;
falsías, que esparciste con el culo
cagándote en lo ajeno, ¡so arrogante!
También tejo y espero, por supuesto.
El artista subsiste por aplausos, pero,
a qué no te quedas como yo, araña obrera,
honrada cazadora de avenencias;
que así viva ayunando levedades, una oda
genuina y criteriosa o ninguna, suma más
en la conciencia realista, evaluadora,
que tus mil autoengaños abalorios;
intercambios pedorros que ‘forzaste’
sin saber ni lo que vales. O lo que es peor,
creyéndote el mejor. ¿No te das cuenta?
Última edición: