jorge luis murillo
Poeta fiel al portal
TEMORES
Ráfagas de ruido aparecen
en el bosque mortal de hielo y nieve,
allá donde convergen los lobeznos
en la furia vulgar de su guarida,
con sus colmillos fijos
y su rabia.
en el bosque mortal de hielo y nieve,
allá donde convergen los lobeznos
en la furia vulgar de su guarida,
con sus colmillos fijos
y su rabia.
Me escondo entre los pinos
y los cedros,
y dejo mi penar
junto a las rocas,
que como un ciego Dios
contemplo ahora,
sudores donde el miedo
se acomoda.
y los cedros,
y dejo mi penar
junto a las rocas,
que como un ciego Dios
contemplo ahora,
sudores donde el miedo
se acomoda.
Cruzo mis dedos
Y espero,
corriendo con mi mente
hacia el temor,
en un desolador paisaje
de estupor,
apretando los dientes
con mis ansias.
Y espero,
corriendo con mi mente
hacia el temor,
en un desolador paisaje
de estupor,
apretando los dientes
con mis ansias.
La luz se achica ahora
como cuerda,
Y estrangula mi cuello
hasta el insomnio,
y va preñando el cielo
de temores,
adormeciendo con pavor
esta agonía.
como cuerda,
Y estrangula mi cuello
hasta el insomnio,
y va preñando el cielo
de temores,
adormeciendo con pavor
esta agonía.
Que nos convoca
siempre hacia la fuga,
en donde los espacios
no regalan,
el magnánimo consuelo
de eludir,
el destino infeliz
que nos agobia.
siempre hacia la fuga,
en donde los espacios
no regalan,
el magnánimo consuelo
de eludir,
el destino infeliz
que nos agobia.