H.Nossa
Poeta recién llegado
El templo del oráculo esta ahí
en sus aposentos, sibilinos escritos,
mantras místicos y sagrados;
al leerlos, al pronunciarlos
angeles y demonios
rozarán la piel.
Trovador vaquiano
arreando tropel de vocales y letras
estampida de palabras galopantes
en inmensa llanura de papel.
Incógnito lugar
estancia de juglares saturnales
cantando odas y romanzas
disipan cruel realidad
que separa la cordura
de ausente humanidad.
Cristalina inspiración
relumbra en sus escritos,
levitas oferentes a los altares de la vida
en ellos se manifiesta
el infinito espíritu de la poesía.
Al cerrar el templo sus puertas
flos sanctorum de la letras,
en el corazón despuntará el sol;
al naciente, volarán las palomas.
en sus aposentos, sibilinos escritos,
mantras místicos y sagrados;
al leerlos, al pronunciarlos
angeles y demonios
rozarán la piel.
Trovador vaquiano
arreando tropel de vocales y letras
estampida de palabras galopantes
en inmensa llanura de papel.
Incógnito lugar
estancia de juglares saturnales
cantando odas y romanzas
disipan cruel realidad
que separa la cordura
de ausente humanidad.
Cristalina inspiración
relumbra en sus escritos,
levitas oferentes a los altares de la vida
en ellos se manifiesta
el infinito espíritu de la poesía.
Al cerrar el templo sus puertas
flos sanctorum de la letras,
en el corazón despuntará el sol;
al naciente, volarán las palomas.