DonQuevedo
Poeta recién llegado
Tiempo y duelo
El tiempo hincha la uva en sombra y vino,
dora la espiga, endulza la manzana;
gasta el arado en la extensión temprana
y pule al diamante su fulgor divino.
Rinde la piedra al roce peregrino,
mitiga el odio en su paciencia arcana,
desata el llanto, y con su mano humana
va deshojando el mal de su destino.
Todo lo puede: inclina imperios,
humilla a los reyes y hace ceder a los años,
cura la herida abierta en la memoria
y apaga el hierro vivo de los daños.
Mas no desciende al mármol de tu historia:
padre, en mi pecho sigue tu quebranto,
duelo sin hora, eternidad sin llanto
Agustín Nataniel Canosa
El tiempo hincha la uva en sombra y vino,
dora la espiga, endulza la manzana;
gasta el arado en la extensión temprana
y pule al diamante su fulgor divino.
Rinde la piedra al roce peregrino,
mitiga el odio en su paciencia arcana,
desata el llanto, y con su mano humana
va deshojando el mal de su destino.
Todo lo puede: inclina imperios,
humilla a los reyes y hace ceder a los años,
cura la herida abierta en la memoria
y apaga el hierro vivo de los daños.
Mas no desciende al mármol de tu historia:
padre, en mi pecho sigue tu quebranto,
duelo sin hora, eternidad sin llanto
Agustín Nataniel Canosa