C
Caperucito
Invitado
No tienen escaleras para subir al cielo
y ningún dependiente es Pau Gasol.
Mi reciente capricho
expira sin un réquiem adecuado
entre polillas y novelas rosas
al fondo a la derecha
en el último estante, sobre la biografía
del presidente electo.
Los posibles lectores deambulan a su aire
entretenidos con los brillos
de las portadas con mejor
y más currado marketing.
Cada negro interior se ha camuflado
en una foto digna de Instagram
de un pelele atractivo
y en un vistoso marcapáginas
con cuidado diseño.
Tras saltar torpemente
me resigno a pedir una recomendación
y, por supuesto, soy redirigido
a la puta sección de libros de autoayuda.
Al próximo que quiera
contarme cómo ser feliz por pasos
pienso cortarle los cojones
en juliana *.
(me gastaré mis veintipocos euros
en la nueva edición
del recetario Masterchef
para que me regalen un juego de cuchillos)
* o en bronoise.
y ningún dependiente es Pau Gasol.
Mi reciente capricho
expira sin un réquiem adecuado
entre polillas y novelas rosas
al fondo a la derecha
en el último estante, sobre la biografía
del presidente electo.
Los posibles lectores deambulan a su aire
entretenidos con los brillos
de las portadas con mejor
y más currado marketing.
Cada negro interior se ha camuflado
en una foto digna de Instagram
de un pelele atractivo
y en un vistoso marcapáginas
con cuidado diseño.
Tras saltar torpemente
me resigno a pedir una recomendación
y, por supuesto, soy redirigido
a la puta sección de libros de autoayuda.
Al próximo que quiera
contarme cómo ser feliz por pasos
pienso cortarle los cojones
en juliana *.
(me gastaré mis veintipocos euros
en la nueva edición
del recetario Masterchef
para que me regalen un juego de cuchillos)
* o en bronoise.
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