José María de Benito
Poeta recién llegado
Tierna caída a plomo
Bajo la caída de la hoja pedernal tierna
Cierro las entradas de mis angostos poros
Y doy empuje a las emociones ajenas,
Emociones teñidas de agua nueva.
Entre dos muros en los que se adhieren
La hojarasca y la tristeza de las aves
De corto recorrido y ligera envergadura,
Se atrincheran los pensamientos caducos
De los confusos y rancios difuntos.
Con la mente viviendo en los aledaños
Y asilvestrados callejones.
Es al llegar las gentes noctámbulas,
Las que despistan lo conformado rojo,
Es entonces cuando nada tiene derrota.
Aguadulce, diciembre de 2008
José María de Benito
Bajo la caída de la hoja pedernal tierna
Cierro las entradas de mis angostos poros
Y doy empuje a las emociones ajenas,
Emociones teñidas de agua nueva.
Entre dos muros en los que se adhieren
La hojarasca y la tristeza de las aves
De corto recorrido y ligera envergadura,
Se atrincheran los pensamientos caducos
De los confusos y rancios difuntos.
Con la mente viviendo en los aledaños
Y asilvestrados callejones.
Es al llegar las gentes noctámbulas,
Las que despistan lo conformado rojo,
Es entonces cuando nada tiene derrota.
Aguadulce, diciembre de 2008
José María de Benito