Pedro Trampal García
Poeta recién llegado
Candeledano,
surca mi tierra amante hijo,
que en la plenitud del día,
y en la noche sin requiebros,
darán los surcos cosecha
antes que llegue el verano.
Árame y siémbrame, y antes del invierno,
cosechas te daré.
Tierra soy, fértil y labrada,
empapada de lluvia,
por el sol deseada.
Dejas en mi vida despertares del mañana,
y en tus manos labrador, veo huellas,
herencia de esa labranza.
Ven a mi seno labrador, en donde hayarás la calma.
De amor te cubriré, como buena madre
te cubriré, con abrazos,
barro, sudor y cosechas.
Con canas cubriré tus sienes.
Todo dará su fruto.
Soy amante agradecida,
pariendo,como una madre,
vibrando como una niña.
Soy la tierra.
Tierra Candeledana,
ante todo agradecida.
Surca mi tierra amante hijo,
que en la plenitud del día,
y en la noche sin requiebros,
darán los surcos cosecha
antes que llegue el verano.
Árame y siémbrame, y antes del invierno,
cosechas te daré.
Tierra soy, fértil y labrada,
empapada de lluvia,
por el sol deseada.
Dejas en mi vida despertares del mañana,
y en tus manos labrador, veo huellas,
herencia de esa labranza.
Ven a mi seno labrador, en donde hayarás la calma.
De amor te cubriré, como buena madre
te cubriré, con abrazos,
barro, sudor y cosechas.
Con canas cubriré tus sienes.
Todo dará su fruto.
Soy amante agradecida,
pariendo,como una madre,
vibrando como una niña.
Soy la tierra,.
tierra Candeledana,
ante todo agradecida.
surca mi tierra amante hijo,
que en la plenitud del día,
y en la noche sin requiebros,
darán los surcos cosecha
antes que llegue el verano.
Árame y siémbrame, y antes del invierno,
cosechas te daré.
Tierra soy, fértil y labrada,
empapada de lluvia,
por el sol deseada.
Dejas en mi vida despertares del mañana,
y en tus manos labrador, veo huellas,
herencia de esa labranza.
Ven a mi seno labrador, en donde hayarás la calma.
De amor te cubriré, como buena madre
te cubriré, con abrazos,
barro, sudor y cosechas.
Con canas cubriré tus sienes.
Todo dará su fruto.
Soy amante agradecida,
pariendo,como una madre,
vibrando como una niña.
Soy la tierra.
Tierra Candeledana,
ante todo agradecida.
Surca mi tierra amante hijo,
que en la plenitud del día,
y en la noche sin requiebros,
darán los surcos cosecha
antes que llegue el verano.
Árame y siémbrame, y antes del invierno,
cosechas te daré.
Tierra soy, fértil y labrada,
empapada de lluvia,
por el sol deseada.
Dejas en mi vida despertares del mañana,
y en tus manos labrador, veo huellas,
herencia de esa labranza.
Ven a mi seno labrador, en donde hayarás la calma.
De amor te cubriré, como buena madre
te cubriré, con abrazos,
barro, sudor y cosechas.
Con canas cubriré tus sienes.
Todo dará su fruto.
Soy amante agradecida,
pariendo,como una madre,
vibrando como una niña.
Soy la tierra,.
tierra Candeledana,
ante todo agradecida.