Vivimos en tiempos en que todo vale y nada importa; todo está permitido; todo tiene un precio; todo tiene un valor económico e instrumental. En viceversa nada importa; todo carece de verdadero valor e importancia: Los principios y valores, la familia, los amigos, la sociedad y el país, nada verdaderamente importa en nuestro tiempo más que el confort y el dinero, y por más que muchos lo ignoren o no lo acepten, no pasa un día en que no lo demuestren.