Nommo
Poeta veterano en el portal
Reconozco que estar fundido, en cada Momento, no es lo mío.
Fumo tabaco para sentirme un hombre recto, fuera del lío.
Y sé que la maraña de cables es menester, para el bienestar de la gente.
Que todos invocamos la misma luz que hace brillar al presidente.
Pero adormecido, y a gusto con mi propio cuerpo, no quiero estar.
Sino enfadado y furioso, para alterar el orden establecido, en nuestra existencia.
Luego, me topo con circunstancias que no me son gratas.
Y al parecer, las merezco. ¿ He metido la pata ?
Será debido a que escurro el bulto y me olvido de mí mismo.
¡ Era mi cuerpo ! Lo he vendido, por motivos de generosidad y altruismo.
Pero agradando sólo a los demás, me convierto en esclavo.
Fumo del cigarrillo y se me queda cara de bobo. ¡ Bravo !
Estoy dándome cuenta de que mis neuronas son un poco lentas.
Y de que había Amor-Bondad para todos.
Pues Dios está en todas partes; incluso en la brizna de hierba.
¿ Por qué no en mi cabello, o en mis brazos ?
En mi cintura y en mis piernas.
En mis ingles y en mi pecho.
Eran, siempre, los otros, los elegidos. Pero he dado un paso adelante. ¡ Me he atrevido !
Dios está con todos, al mismo tiempo.
Fumo tabaco para sentirme un hombre recto, fuera del lío.
Y sé que la maraña de cables es menester, para el bienestar de la gente.
Que todos invocamos la misma luz que hace brillar al presidente.
Pero adormecido, y a gusto con mi propio cuerpo, no quiero estar.
Sino enfadado y furioso, para alterar el orden establecido, en nuestra existencia.
Luego, me topo con circunstancias que no me son gratas.
Y al parecer, las merezco. ¿ He metido la pata ?
Será debido a que escurro el bulto y me olvido de mí mismo.
¡ Era mi cuerpo ! Lo he vendido, por motivos de generosidad y altruismo.
Pero agradando sólo a los demás, me convierto en esclavo.
Fumo del cigarrillo y se me queda cara de bobo. ¡ Bravo !
Estoy dándome cuenta de que mis neuronas son un poco lentas.
Y de que había Amor-Bondad para todos.
Pues Dios está en todas partes; incluso en la brizna de hierba.
¿ Por qué no en mi cabello, o en mis brazos ?
En mi cintura y en mis piernas.
En mis ingles y en mi pecho.
Eran, siempre, los otros, los elegidos. Pero he dado un paso adelante. ¡ Me he atrevido !
Dios está con todos, al mismo tiempo.
Última edición: