Irradian energías los cristales
que sanan y otras veces tranquilizan
estimulan, protegen, visualizan
la raíz, el origen de los males.
Bailar es el mejor de los rituales
de cuerpos que al compás se mimetizan
y en sus sueños de amor los pies deslizan.
Miradas y latidos son señales.
En su sitio estratégico está atento.
Sobre el árbol un gato acecha presas
y muy paciente espera su momento.
Quedarán sus instintos en promesas.
Olvidará su premio suculento.
Será el botín la cesta con frambuesas.