demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
Hoy se ha extraviado la senda de mi sueño,
entre los oscuros horizontes del desvelo,
insomnio creado por el grotesco diseño,
que veo, en el viejo armario del abuelo.
Cerrado con llave desde que él falleció,
se encuentra encerrado en sus toscas puertas,
el origen de mi terror, y es por eso que yo,
debo mantener mis cinco sentidos alertas.
Desearía quebrantar ese viejo armario,
olvidar su aspecto fétido y nauseabundo,
y destinar para siempre este calvario,
a un lugar lejos, muy lejos de este mundo.
Pero el armario debe permanecer aquí,
pues en el testamento, lo dispuso mi abuelo,
como heredando un suplicio para mi,
cada vez que la noche oscurece al cielo.
Ciertas veces escucho perversos sonidos,
como si el armario murmurase oraciones,
y me suenan familiares los perversos ruidos,
¿Cómo el anciano y sus conversaciones?
Y me parece escuchar la voz del abuelo,
y aunque probablemente no tenga sentido,
¿Serán acaso los ruidos como un anhelo
que él me comunica después de fallecido?
El miedo se ha relegado a otro plano,
aunque el ruido se torne, más y más salvaje,
pues ahora comprendo que el anciano,
solo intenta comunicarme un mensaje.
Pareciese venir de una mente criminal,
el sonido, que aún no logro esclarecer,
¿Seré acaso yo, el que entiende mal?
lo que él trata de comunicar a mi ser.
Creo que he asociado lo que me ha dicho,
pero no logro entender, no sé qué me pasa,
¿serán reales sus palabras, o serán un capricho?
Él dice:
Debes asesinar a todos quienes habitan tu casa
La vieja maldita casa
entre los oscuros horizontes del desvelo,
insomnio creado por el grotesco diseño,
que veo, en el viejo armario del abuelo.
Cerrado con llave desde que él falleció,
se encuentra encerrado en sus toscas puertas,
el origen de mi terror, y es por eso que yo,
debo mantener mis cinco sentidos alertas.
Desearía quebrantar ese viejo armario,
olvidar su aspecto fétido y nauseabundo,
y destinar para siempre este calvario,
a un lugar lejos, muy lejos de este mundo.
Pero el armario debe permanecer aquí,
pues en el testamento, lo dispuso mi abuelo,
como heredando un suplicio para mi,
cada vez que la noche oscurece al cielo.
Ciertas veces escucho perversos sonidos,
como si el armario murmurase oraciones,
y me suenan familiares los perversos ruidos,
¿Cómo el anciano y sus conversaciones?
Y me parece escuchar la voz del abuelo,
y aunque probablemente no tenga sentido,
¿Serán acaso los ruidos como un anhelo
que él me comunica después de fallecido?
El miedo se ha relegado a otro plano,
aunque el ruido se torne, más y más salvaje,
pues ahora comprendo que el anciano,
solo intenta comunicarme un mensaje.
Pareciese venir de una mente criminal,
el sonido, que aún no logro esclarecer,
¿Seré acaso yo, el que entiende mal?
lo que él trata de comunicar a mi ser.
Creo que he asociado lo que me ha dicho,
pero no logro entender, no sé qué me pasa,
¿serán reales sus palabras, o serán un capricho?
Él dice:
Debes asesinar a todos quienes habitan tu casa
La vieja maldita casa