Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Triste melodía cuando tú no estás,
la noche se viste de sombras sin fin,
en cada rincón susurra el jamás,
y en mi pecho arde un dolor sutil.
El viento murmura tu nombre al pasar,
las estrellas se apagan en tu ausencia,
el eco de tus pasos no deja de sonar,
en la penumbra encuentro tu esencia.
Es la soledad la que abraza mi piel,
mientras busco en la bruma tu figura,
cada latido es un grito cruel,
una caricia que se vuelve tortura.
Tus labios, promesas que no cumplirán,
tus ojos, reflejos de un sol ya perdido,
sin ti, mis días en penumbras estarán,
mi corazón, un jardín desvestido.
Eres la nota que falta en mi canción,
la brisa que calma mis días ardientes,
sin ti, todo es gris, todo es confusión,
y mi alma se ahoga en mares ausentes.
Vuelve, amor, a ser mi melodía,
vuelve a llenar mis noches de paz,
sin ti, mi vida es solo agonía,
triste melodía cuando tú no estás.
la noche se viste de sombras sin fin,
en cada rincón susurra el jamás,
y en mi pecho arde un dolor sutil.
El viento murmura tu nombre al pasar,
las estrellas se apagan en tu ausencia,
el eco de tus pasos no deja de sonar,
en la penumbra encuentro tu esencia.
Es la soledad la que abraza mi piel,
mientras busco en la bruma tu figura,
cada latido es un grito cruel,
una caricia que se vuelve tortura.
Tus labios, promesas que no cumplirán,
tus ojos, reflejos de un sol ya perdido,
sin ti, mis días en penumbras estarán,
mi corazón, un jardín desvestido.
Eres la nota que falta en mi canción,
la brisa que calma mis días ardientes,
sin ti, todo es gris, todo es confusión,
y mi alma se ahoga en mares ausentes.
Vuelve, amor, a ser mi melodía,
vuelve a llenar mis noches de paz,
sin ti, mi vida es solo agonía,
triste melodía cuando tú no estás.