Se inundaron mis ojos,
lágrimas de ellos brotaban
mirando los despojos
que dentro de mi afloraban.
Eran despojos de sentimiento,
eran angustias sinceras
que causaba remordimiento
y pesar de adeveras.
Que felonía¡tristeza!
marcando sinsabores,
después de tanta nobleza.
Que vengan otros amores
a recoger estas perlas de hinojos
que un día derramaron mis ojos.