El fuego de nuestra pasión ese que un día nos unió hoy lo veo extinguirse de a poco a través
de nuestros fríos besos que van sepultando todo atisbo de esperanza, Vida de mi vida.
¿Que nos pasó amor?, te preguntan mi alma y mi corazón partido en dos por la daga helada del adiós.
Hoy tu mirada me lo dice todo, para ella tan solo soy un desconocido más, ya no existe ese brillo del amor
que iluminaba mis días,hoy es tan fría, tan distante, casi desconocida.
Dicen que cuando se ama se presiente el final, esto será tan cierto para los demás, pero nunca para nosotros
que lo disfrutábamos y que solo veíamos en él un ancho y eterno cielo de amor, dicha y felicidad
que nos invitaba a soñar con un nuevo mañana y por el que cada día nos esforzábamos en hacer realidad.
Junto a Ti aprendí a vivir, a valorar los momentos, a comprender miradas, que nos llevaban a vivir, morir
y resucitar en una comunión de carne y espíritu inmersos en un mar de lujuria y deseo, sin mas música
que nuestros suspiros y jadeos que nos transportaban al mismo cielo.
Cuan feliz fui a tu lado, por siempre llevare impresas las huellas de tus caricias en todo el cuerpo
y la dulzura de tus besos, que regocijan mi alma y tan feliz hacen a mi corazón.
Sera el tiempo, eterno amigo de mis días quien tenga la última palabra, y cual tenue llovizna riegue el suelo
de mi corazón haciendo florecer en los nuevos bríos de dicha y felicidad.
Nada es al azar menos aun en el amor, todo lo que pasamos, gozamos y hasta a veces sufrimos
Son lecciones que nos da la vida, son escalones que nos acercan más al ideal de persona que vamos creando,
yo en ti y tú en mí.
Solo espero Amor mío que seas feliz, que encuentres al verdadero amor, ese que transforme
tu vida en un campo florido, que haga renacer dentro de tu ser al ángel dormido que habita en ti.
No hay en mi más que palabras de agradecimiento hacia ti, Vida Mía, por todo lo vivido ya que
me ayudas a sobrellevar esta soledad con fe y alegría y poder así mirar de frente a la vida con esperanza
e hidalguía.
Personas como tu nacieron para ser felices, amadas, y cual jardín, ser regadas permanentemente por una
suave brisa de amor, ternura y una copiosa lluvia de lujuria y pasión, que dan alimento a tu alma, glorifican
tu ser y dignifican tu condición de mujer.
Ya lo ves Amor mío, solo tengo para ti bellas palabras, no surgidas del dolor, sino más bien de la dicha
de saberte feliz al emprender tu vuelo en busca de la felicidad.
Victor Hugo Mora
de nuestros fríos besos que van sepultando todo atisbo de esperanza, Vida de mi vida.
¿Que nos pasó amor?, te preguntan mi alma y mi corazón partido en dos por la daga helada del adiós.
Hoy tu mirada me lo dice todo, para ella tan solo soy un desconocido más, ya no existe ese brillo del amor
que iluminaba mis días,hoy es tan fría, tan distante, casi desconocida.
Dicen que cuando se ama se presiente el final, esto será tan cierto para los demás, pero nunca para nosotros
que lo disfrutábamos y que solo veíamos en él un ancho y eterno cielo de amor, dicha y felicidad
que nos invitaba a soñar con un nuevo mañana y por el que cada día nos esforzábamos en hacer realidad.
Junto a Ti aprendí a vivir, a valorar los momentos, a comprender miradas, que nos llevaban a vivir, morir
y resucitar en una comunión de carne y espíritu inmersos en un mar de lujuria y deseo, sin mas música
que nuestros suspiros y jadeos que nos transportaban al mismo cielo.
Cuan feliz fui a tu lado, por siempre llevare impresas las huellas de tus caricias en todo el cuerpo
y la dulzura de tus besos, que regocijan mi alma y tan feliz hacen a mi corazón.
Sera el tiempo, eterno amigo de mis días quien tenga la última palabra, y cual tenue llovizna riegue el suelo
de mi corazón haciendo florecer en los nuevos bríos de dicha y felicidad.
Nada es al azar menos aun en el amor, todo lo que pasamos, gozamos y hasta a veces sufrimos
Son lecciones que nos da la vida, son escalones que nos acercan más al ideal de persona que vamos creando,
yo en ti y tú en mí.
Solo espero Amor mío que seas feliz, que encuentres al verdadero amor, ese que transforme
tu vida en un campo florido, que haga renacer dentro de tu ser al ángel dormido que habita en ti.
No hay en mi más que palabras de agradecimiento hacia ti, Vida Mía, por todo lo vivido ya que
me ayudas a sobrellevar esta soledad con fe y alegría y poder así mirar de frente a la vida con esperanza
e hidalguía.
Personas como tu nacieron para ser felices, amadas, y cual jardín, ser regadas permanentemente por una
suave brisa de amor, ternura y una copiosa lluvia de lujuria y pasión, que dan alimento a tu alma, glorifican
tu ser y dignifican tu condición de mujer.
Ya lo ves Amor mío, solo tengo para ti bellas palabras, no surgidas del dolor, sino más bien de la dicha
de saberte feliz al emprender tu vuelo en busca de la felicidad.
Victor Hugo Mora
Última edición: