Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
No necesito el sol para extraÑarte,
ni la luna para amarte...
Pero necesito que estes a mi lado
para no sentirme tan desamparado.
Me pierdo en el laberinto de mi cama
al despertar lejos de ti cada mañana,
Es como mirarte en un retrato
cada vez que miro tras la ventana,
tu boca de fruta dulce,
tus mejillas de porcelana.
Dices que a mi me alcanza con respirar,
pero al ver tu silla vacía y tiesa
no me puedo acostumbrar,
a que se convierta en un desierto
mi extensa y triste mesa.
Me dices que no te preciso,
que la distancia ha desvanecido
el hechizo,
que una quimera hice de tu mundo,
y el que amor ha perdido el rumbo.
Me dejaste un témpano de amigo,
y cosas rotas llenas de olvido,
dejaste lo que ayer te gusto de mi,
en el basurero juto a los dulces que te dí.
Dices que yo estaré bien así,
que nos equivocamos dentro de la razón,
sin embargo me haces tanta falta,
y desde el día que partiste,
se marchito mi corazón...
ni la luna para amarte...
Pero necesito que estes a mi lado
para no sentirme tan desamparado.
Me pierdo en el laberinto de mi cama
al despertar lejos de ti cada mañana,
Es como mirarte en un retrato
cada vez que miro tras la ventana,
tu boca de fruta dulce,
tus mejillas de porcelana.
Dices que a mi me alcanza con respirar,
pero al ver tu silla vacía y tiesa
no me puedo acostumbrar,
a que se convierta en un desierto
mi extensa y triste mesa.
Me dices que no te preciso,
que la distancia ha desvanecido
el hechizo,
que una quimera hice de tu mundo,
y el que amor ha perdido el rumbo.
Me dejaste un témpano de amigo,
y cosas rotas llenas de olvido,
dejaste lo que ayer te gusto de mi,
en el basurero juto a los dulces que te dí.
Dices que yo estaré bien así,
que nos equivocamos dentro de la razón,
sin embargo me haces tanta falta,
y desde el día que partiste,
se marchito mi corazón...
Última edición: