Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
La lluvia
sábanas vacías
poros heridos en la piel,
el infierno está en mis ojos
el reloj en la mitad de la noche
y en la cama la mitad de mi.
Sed lunar en la palidez de mi alma
amargura infinita saliendo de mi boca,
no hay calor de cama sola
que se parezca a tu espalda,
quedamente la lluvia escurre
en la ventana,
mi silencio está lleno de ti.
Esta es la noche
la espantosa noche de vidrioso
frio,
envuelto en cadenas
con la soledad en las uñas
que rasgan las sábanas,
alrededor solo hay oscuridad
y una verdad que no puedo callar.
Como ríos helados los recuerdos
recorren mi piel,
el eco de tu risa araña
los besos enrojecen y duelen
hasta tus malas palabras
parecen flores mojadas,
retorcidas tardes solares
se enderezan en mis sienes
un aviso de dolor en mis entrañas
mis manos heladas clavadas en mis hombros
como si fueran húmedas tablas
de cajón mortal.
Esta es la noche
estoy seguro que es la espantosa noche
que tu elegiste para cargar tu rosado revolver
y dispararme en medio de los ojos,
estoy seguro que esta es la noche que elegiste,
con la lluvia en la ventana
con la soledad de mis sábanas
decidiste matarme,
matarme para siempre
matarme,
nunca más dice la lluvia en el techo
nunca más dicen los ladridos de los perros
nunca mas dice la sombra del ropero
nunca mas dice el frió de mis dedos.
La lluvia escurre en la ventana
tu pascua la estoy celebrando
mañana mis ojos se abrirían
y te podrás marchar.
***
sábanas vacías
poros heridos en la piel,
el infierno está en mis ojos
el reloj en la mitad de la noche
y en la cama la mitad de mi.
Sed lunar en la palidez de mi alma
amargura infinita saliendo de mi boca,
no hay calor de cama sola
que se parezca a tu espalda,
quedamente la lluvia escurre
en la ventana,
mi silencio está lleno de ti.
Esta es la noche
la espantosa noche de vidrioso
frio,
envuelto en cadenas
con la soledad en las uñas
que rasgan las sábanas,
alrededor solo hay oscuridad
y una verdad que no puedo callar.
Como ríos helados los recuerdos
recorren mi piel,
el eco de tu risa araña
los besos enrojecen y duelen
hasta tus malas palabras
parecen flores mojadas,
retorcidas tardes solares
se enderezan en mis sienes
un aviso de dolor en mis entrañas
mis manos heladas clavadas en mis hombros
como si fueran húmedas tablas
de cajón mortal.
Esta es la noche
estoy seguro que es la espantosa noche
que tu elegiste para cargar tu rosado revolver
y dispararme en medio de los ojos,
estoy seguro que esta es la noche que elegiste,
con la lluvia en la ventana
con la soledad de mis sábanas
decidiste matarme,
matarme para siempre
matarme,
nunca más dice la lluvia en el techo
nunca más dicen los ladridos de los perros
nunca mas dice la sombra del ropero
nunca mas dice el frió de mis dedos.
La lluvia escurre en la ventana
tu pascua la estoy celebrando
mañana mis ojos se abrirían
y te podrás marchar.
***
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