silveriddragon
Poeta adicto al portal
Tu y yo siempre juntos
tomados de la mano
era como un paraíso
a veces solo platicando,
suficiente para el reloj
dejarlo olvidado.
Y ahora me resulta extraño
que de todo ello
a lo que llamamos felicidad
se haya terminado
dejando rastros en la nieve
recuerdos de hace años.
No sé si a ti te ha pasado
que al llegar a esa casa
perdido en los momentos
de esos días lluviosos
fueron los mejores tiempos.
Y daría todo
te diría todo
por regresar a ese día
vivir otra vez
cuando te dije te quiero
y no me respondías
como un ángel cruel
jugando a ignorarme
pero a la vez me sonreías.
Nos apartamos de los demás
un mundo para nosotros construimos
y nadie lograba llevarlo abajo
nadie salvo el tiempo
y después de aquel verano
ya nada fue lo que soñamos.
El recuerdo de la despedida
es algo que como una llaga
que no acaba de cerrar
es como un hechizo que atrapa
y es como si lo feliz se borrara
algo que no se puede olvidar.
Y daría todo
te diría todo
por regresar a ese día
vivir otra vez
cuando te dije te quiero
y no me respondías
como un ángel cruel
jugando a ignorarme
pero a la vez me sonreías.
tomados de la mano
era como un paraíso
a veces solo platicando,
suficiente para el reloj
dejarlo olvidado.
Y ahora me resulta extraño
que de todo ello
a lo que llamamos felicidad
se haya terminado
dejando rastros en la nieve
recuerdos de hace años.
No sé si a ti te ha pasado
que al llegar a esa casa
perdido en los momentos
de esos días lluviosos
fueron los mejores tiempos.
Y daría todo
te diría todo
por regresar a ese día
vivir otra vez
cuando te dije te quiero
y no me respondías
como un ángel cruel
jugando a ignorarme
pero a la vez me sonreías.
Nos apartamos de los demás
un mundo para nosotros construimos
y nadie lograba llevarlo abajo
nadie salvo el tiempo
y después de aquel verano
ya nada fue lo que soñamos.
El recuerdo de la despedida
es algo que como una llaga
que no acaba de cerrar
es como un hechizo que atrapa
y es como si lo feliz se borrara
algo que no se puede olvidar.
Y daría todo
te diría todo
por regresar a ese día
vivir otra vez
cuando te dije te quiero
y no me respondías
como un ángel cruel
jugando a ignorarme
pero a la vez me sonreías.