aquiles mendoza
Poeta recién llegado
Tú
Por Aquiles Mendoza L.
Tú, siempre en mi pensamiento,
como una nube, como un lucero;
como aire procurándome frescor
cubriendo a poco todos mis egos.
Y yo te deje entrar en mi vida
como una luna en la noche,
te abro mi ser curadas las heridas
para que no seas bálsamo cicatrizante
sino que a mi existir unas tu vida.
Voy hacia ti a llenarme de tus caricias,
para en tus ausencias recordarte;
tú no tienes rival que te de desdichas
y yo no tengo otros nombres que hablarte.
Nadie mas, tú, eres solamente tú,
no te presagian tormentas que temer,
sin embargo temeroso es tu pensar
que algún día te deje de querer,
y encuentro receloso a tu corazón,
de quizás yo te deje de amar.
Nada extraño, nada que temer,
no tengo otra flor a quien oler,
solo a tus ojos color de madreselva
y tu cuerpo de mil manjares;
quizás......nunca me cansaré de ti
y la miel de tu ser jamás me empalague.
Por Aquiles Mendoza L.
Tú, siempre en mi pensamiento,
como una nube, como un lucero;
como aire procurándome frescor
cubriendo a poco todos mis egos.
Y yo te deje entrar en mi vida
como una luna en la noche,
te abro mi ser curadas las heridas
para que no seas bálsamo cicatrizante
sino que a mi existir unas tu vida.
Voy hacia ti a llenarme de tus caricias,
para en tus ausencias recordarte;
tú no tienes rival que te de desdichas
y yo no tengo otros nombres que hablarte.
Nadie mas, tú, eres solamente tú,
no te presagian tormentas que temer,
sin embargo temeroso es tu pensar
que algún día te deje de querer,
y encuentro receloso a tu corazón,
de quizás yo te deje de amar.
Nada extraño, nada que temer,
no tengo otra flor a quien oler,
solo a tus ojos color de madreselva
y tu cuerpo de mil manjares;
quizás......nunca me cansaré de ti
y la miel de tu ser jamás me empalague.