Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Tus racimos
-En casa de tu sangre
la sonrisa en la mirada
siembra el hambre-
Y por la noche, rosa,
y la mañana es tarde,
y la manzana es roja,
y el universo, calle.
Alguna mesa
y un papel;
pero no hay tinta
para avisarme.
En la casa de tu sangre,
de los tres soles
ninguno sabe,
que hay un vino en la despensa
que me sacia con mirarle.
A veces, nocturno
escucho a la noche
pasar entre sueños
de fémina astuta.
A veces, la intuyo
con sombra que roce
un rostro tan bello
que enciende a la luna.
A veces, la luz,
a veces a oscuras,
a veces, el goce,
a veces cielo eres tú
y a veces penumbra.
-En casa de tu sangre
la sonrisa en la mirada
siembra el hambre-
Y por la noche, rosa,
y la mañana es tarde,
y la manzana es roja,
y el universo, calle.
Alguna mesa
y un papel;
pero no hay tinta
para avisarme.
En la casa de tu sangre,
de los tres soles
ninguno sabe,
que hay un vino en la despensa
que me sacia con mirarle.
A veces, nocturno
escucho a la noche
pasar entre sueños
de fémina astuta.
A veces, la intuyo
con sombra que roce
un rostro tan bello
que enciende a la luna.
A veces, la luz,
a veces a oscuras,
a veces, el goce,
a veces cielo eres tú
y a veces penumbra.