Juan Jose Aceves
Poeta recién llegado
De caudaloso río, hoy apenas riachuelo;
de soberbio roble, ha quedado una vara seca.
de majestuosa ave lira, se ha vuelto zanate;
ayer abrasador fuego, hoy apenas cenizas.
Nadie ha vencido a Cronos, ni dioses ni demonios.
soberbia juvenil no me lo dejó ver,
solo queda en pie el esqueleto de lo que fue.
Lo primero que perdí fueron mis pies ligeros,
después mi apetito por la aventura;
les siguieron las ganas de cazar mariposas,
por último, mi apetito de comerme al mundo.
Hoy solo queda reunir mis escombros;
que los resoplos que mantengo por costumbre,
terminen por apagar mi última brasa.
de soberbio roble, ha quedado una vara seca.
de majestuosa ave lira, se ha vuelto zanate;
ayer abrasador fuego, hoy apenas cenizas.
Nadie ha vencido a Cronos, ni dioses ni demonios.
soberbia juvenil no me lo dejó ver,
solo queda en pie el esqueleto de lo que fue.
Lo primero que perdí fueron mis pies ligeros,
después mi apetito por la aventura;
les siguieron las ganas de cazar mariposas,
por último, mi apetito de comerme al mundo.
Hoy solo queda reunir mis escombros;
que los resoplos que mantengo por costumbre,
terminen por apagar mi última brasa.