Christian Supiot
Poeta recién llegado
Ululares
Esta tarde me he sentado ante mi mesa.
La puerta cerrada y la ventana abierta.
La música sonando en los altavoces
Y las teclas repicando bajo mis dedos.
No es hora ni momento para los fantasmas.
El viento inició su viaje bajando por el patio
Y encontró mi cuarto abierto a sus encantos.
Entró corriendo, casi imperceptible, en sigilo
Y fue a estrellarse contra las maderas de mi puerta.
No es hora ni momento para los fantasmas.
Bajo el foco de esta escena comenzó su acto la brisa
Y gimiendo ululares de cine recorrió mi habitación.
Pobre audiencia hizo de mí, que riendo escéptico me dije:
No es hora ni momento para los fantasmas.
Christian Supiot Pérez
www.recortedesombras.blogspot.com
Esta tarde me he sentado ante mi mesa.
La puerta cerrada y la ventana abierta.
La música sonando en los altavoces
Y las teclas repicando bajo mis dedos.
No es hora ni momento para los fantasmas.
El viento inició su viaje bajando por el patio
Y encontró mi cuarto abierto a sus encantos.
Entró corriendo, casi imperceptible, en sigilo
Y fue a estrellarse contra las maderas de mi puerta.
No es hora ni momento para los fantasmas.
Bajo el foco de esta escena comenzó su acto la brisa
Y gimiendo ululares de cine recorrió mi habitación.
Pobre audiencia hizo de mí, que riendo escéptico me dije:
No es hora ni momento para los fantasmas.
Christian Supiot Pérez
www.recortedesombras.blogspot.com