Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dejamos de buscarnos simplemente
esperando que el tiempo decidiera,
partimos cada quien a donde quiera
mezclados caminando entre la gente.
Tratamos de ocultar lo ya evidente
creímos evitar el sufrimiento,
lanzando un par de besos contra el viento
aceptando al destino amargamente.
Y sin decirnos más, -los dos partimos-
un saludo también nos lo negamos,
convencidos, así lo decidimos.
Sin ver que el corazón nos estrujamos
-tratando de olvidar lo que vivimos-
¡a cada paso, más lo recordamos!
esperando que el tiempo decidiera,
partimos cada quien a donde quiera
mezclados caminando entre la gente.
Tratamos de ocultar lo ya evidente
creímos evitar el sufrimiento,
lanzando un par de besos contra el viento
aceptando al destino amargamente.
Y sin decirnos más, -los dos partimos-
un saludo también nos lo negamos,
convencidos, así lo decidimos.
Sin ver que el corazón nos estrujamos
-tratando de olvidar lo que vivimos-
¡a cada paso, más lo recordamos!