FernandoLacrimae
Poeta recién llegado
Un cuello, un vampiro;
una mordida y tu cuerpo es mío.
La noche, la lujuria,
ambas te absorben para que
olvides tu furia.
Tu sangre en mis labios,
tu cuerpo en mis manos,
y en un instante
mueres como los humanos.
La muerte y el fin
nunca llegarán para mí.
Sólo podré conformarme
con sufrir y pretender que muero,
aún cuando sigo aquí . . .
una mordida y tu cuerpo es mío.
La noche, la lujuria,
ambas te absorben para que
olvides tu furia.
Tu sangre en mis labios,
tu cuerpo en mis manos,
y en un instante
mueres como los humanos.
La muerte y el fin
nunca llegarán para mí.
Sólo podré conformarme
con sufrir y pretender que muero,
aún cuando sigo aquí . . .