NM de la Rosa
Poeta recién llegado
Un día, me encontré con el olvido, intercepte su camino e inmediatamente le cuestione:
- Señor olvido, ¿porqué tiene tan olvidado pasar por mi casa?
Le dije.
-Debí olvidarlo ¿acaso tienes mucho que olvidar?
Me dijo y pregunto.
- Ay señor olvido, si usted supiera todo lo que tengo que olvidar, ya no tengo donde resguardar lo que tengo que olvidar y usted se olvida que tengo que olvidar para mi andar proseguir.
Le dije
- Niña mía, que no se te olvide que ya estoy viejo, cansado y olvidadizo, que olvido con facilidad que casas he visitado y cuáles no.
Me dice.
- Señor olvido y ¿Qué hago entonces con la carga de recuerdos que tengo que olvidar?
Le pregunto
- Llámame, llámame mucho, veras que cuando menos lo esperes llegare a ti y olvidar podrás. Tiempo al tiempo niña mía, que el olvido mucho tiene que viajar, mucho tiene que trabajar, muchas almas sanar, muchos corazones componer.
Tiempo al tiempo mi niña y el olvido a ti llegara.
Diciendo esto prosigue su camino sin tener compasión de mi carga aliviar no me queda más que esperar, esperar y desear que el tiempo pase y que el olvido llegue a mí.
- Señor olvido, ¿porqué tiene tan olvidado pasar por mi casa?
Le dije.
-Debí olvidarlo ¿acaso tienes mucho que olvidar?
Me dijo y pregunto.
- Ay señor olvido, si usted supiera todo lo que tengo que olvidar, ya no tengo donde resguardar lo que tengo que olvidar y usted se olvida que tengo que olvidar para mi andar proseguir.
Le dije
- Niña mía, que no se te olvide que ya estoy viejo, cansado y olvidadizo, que olvido con facilidad que casas he visitado y cuáles no.
Me dice.
- Señor olvido y ¿Qué hago entonces con la carga de recuerdos que tengo que olvidar?
Le pregunto
- Llámame, llámame mucho, veras que cuando menos lo esperes llegare a ti y olvidar podrás. Tiempo al tiempo niña mía, que el olvido mucho tiene que viajar, mucho tiene que trabajar, muchas almas sanar, muchos corazones componer.
Tiempo al tiempo mi niña y el olvido a ti llegara.
Diciendo esto prosigue su camino sin tener compasión de mi carga aliviar no me queda más que esperar, esperar y desear que el tiempo pase y que el olvido llegue a mí.