Un largo adiós...

Jose Andrea Kastronovo

Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche, está llegando y el ruido del tráfico se fue, apenas se oye el andar apurado de un par de zapatillas, pero la paz, empieza a apoderarse de estas cuatro paredes, que me han visto sobrevivir un día más de mi vida sin ti.

Y todo empezó igual, y entre el sonido característico de un teclado y el rechinido de la silla, otra vez recordé tantas cosas de ti… como aquella noche en la que aquí, bajo este techo y paredes te tuve conmigo, esa noche que aquí me juraste amor, aquellos besos furtivos pero intensos… reviví aquellas tardes de llamadas largas y de sonrisas... recordé cómo me hacías reír… quién dijera que cada risa iba a ser cobrada con mil lágrimas, que cada mensaje de amor se iba a cobrar con el interés de la apatía y el desprecio con recargo de rencor… que cada te amo, me iba a condenar a una deuda eterna…

Cómo ha cambiado todo…entre nosotros... hoy, ya no hay sonrisas, ni miradas ni besos furtivos… cayó una helada y cerró los caminos… y ya no caben actos de humanidad ni de cortesía…apenas un “buenos días”, a lo más… y eso, lastima…

Y no puedo evitar pensar cómo llegamos a este punto, al parecer para ti, sin retorno, a este silencio sin fondo y a este largo adiós…. A este largo adiós, que como cincel en piedra, golpea y perfora… pero que por alguna razón, no termina de matarme… Busco en mi chistera, para ver si me queda alguna sonrisa coqueta tuya, algún chiste que te regrese a la vida y sólo encuentro amargos reproches, busco en mi cartera, alguna evidencia de nuestras noches de pasión, de aquellas parrandas que indudablemente terminaban entre tus piernas, ambos embriagados de licor, pero más de un amor que considero aún inmortal…

Busco un pretexto para acercarme a ti, pero el miedo, silente y con una sonrisa macabra, se frota las manos cada que quiero buscarte…. Y la verdad es que me paraliza; no quiero volver a sufrir lo mismo, no quiero volver a golpearme con el mismo peñón, me da miedo lastimarte, me da miedo no saber que decir… pero sobretodo me da miedo terminar con este largo adiós… que es lo único que tengo de ti…

No tengo una sola foto contigo, te aseguraste de quitármelas todas, no hubo fechas especiales, ni navidades ni cumpleaños juntos que recordar… no tuvimos aniversario, ni siquiera despedida… jamás marcaste una fecha especial en el calendario que me implicara a mi… no dejaste que echara raíces en ti, no me dejaste crear un solo lazo que nos mantuviera unidos… no me dejaste ser tuyo, ni quisiste ser mía totalmente… por más que busco en nuestra rara historia, por más que he forzado la memoria, nado en círculos y sólo en mi inventario aparece que nos regalamos este adiós largo y progresivo que fuimos gestando por dos años… que fuiste alimentando y que yo, le di de beber… y a veces no quiero que se materialice, y quisiera volver, a dónde, ni yo lo sé, sólo estar contigo y dejar que me domestiques… que bebas mi esencia y la hagas tuya… y así acabar con este largo adiós…para convertirlo en otra cosa distinta…en un eterno amor…

Sólo quiero dejar de vivir entre puntos suspensivos, y dar fin así, a este largo adiós, te amo y no quiero estar sin ti, pero tal pareciera que a los tres puntitos, tu quieres quitarle dos… yo quiero reencontrarnos, darle forma a nuestra historia y tu quieres que sea un simple adiós….
 
Última edición:
La noche, está llegando y el ruido del tráfico se fue, apenas se oye el andar apurado de un par de zapatillas, pero la paz, empieza a apoderarse de estas cuatro paredes, que me han visto sobrevivir un día más de mi vida sin ti.

Y todo empezó igual, y entre el sonido característico de un teclado y el rechinido de la silla, otra vez recordé tantas cosas de ti… como aquella noche en la que aquí, bajo este techo y paredes te tuve conmigo, esa noche que aquí me juraste amor, aquellos besos furtivos pero intensos… reviví aquellas tardes de llamadas largas y de sonrisas... recordé cómo me hacías reír… quién dijera que cada risa iba a ser cobrada con mil lágrimas, que cada mensaje de amor se iba a cobrar con el interés de la apatía y el desprecio con recargo de rencor… que cada te amo, me iba a condenar a una deuda eterna…

Cómo ha cambiado todo…entre nosotros... hoy, ya no hay sonrisas, ni miradas ni besos furtivos… cayó una helada y cerró los caminos… y ya no caben actos de humanidad ni de cortesía…apenas un “buenos días”, a lo más… y eso, lastima…

Y no puedo evitar pensar cómo llegamos a este punto, al parecer para ti, sin retorno, a este silencio sin fondo y a este largo adiós…. A este largo adiós, que como cincel en piedra, golpea y perfora… pero que por alguna razón, no termina de matarme… Busco en mi chistera, para ver si me queda alguna sonrisa coqueta tuya, algún chiste que te regrese a la vida y sólo encuentro amargos reproches, busco en mi cartera, alguna evidencia de nuestras noches de pasión, de aquellas parrandas que indudablemente terminaban entre tus piernas, ambos embriagados de licor, pero más de un amor que considero aún inmortal…

Busco un pretexto para acercarme a ti, pero el miedo, silente y con una sonrisa macabra, se frota las manos cada que quiero buscarte…. Y la verdad es que me paraliza; no quiero volver a sufrir lo mismo, no quiero volver a golpearme con el mismo peñón, me da miedo lastimarte, me da miedo no saber que decir… pero sobretodo me da miedo terminar con este largo adiós… que es lo único que tengo de ti…

No tengo una sola foto conmigo, te aseguraste de quitármelas todas, no hubo fechas especiales, ni navidades ni cumpleaños juntos que recordar… no tuvimos aniversario, ni siquiera despedida… jamás marcaste una fecha especial en el calendario que me implicara a mi… no dejaste que echara raíces en ti, no me dejaste crear un solo lazo que nos mantuviera unidos… no me dejaste ser tuyo, ni quisiste ser mía totalmente… por más que busco en nuestra rara historia, por más que he forzado la memoria, nado en círculos y sólo en mi inventario aparece que nos regalamos este adiós largo y progresivo que fuimos gestando por dos años… que fuiste alimentando y que yo, le di de beber… y a veces no quiero que se materialice, y quisiera volver, a dónde, ni yo lo sé, sólo estar contigo y dejar que me domestiques… que bebas mi esencia y la hagas tuya… y así acabar con este largo adiós…para convertirlo en otra cosa distinta…en un eterno amor…

Sólo quiero dejar de vivir entre puntos suspensivos, y dar fin así, a este largo adiós, te amo y no quiero estar sin ti, pero tal pareciera que a los tres puntitos, tu quieres quitarle dos… yo quiero reencontrarnos, darle forma a nuestra historia y tu quieres que sea un simple adiós….

Wow José Andrea
De verdad que que manera de expresar tanto amor a ese ser que ya no esta a tu lado
y que aún amas intensamente, que versos tan mas profundos y de verdad que se
enchina la piel al leerte , saludos de Alma Soňadora y gracias por compartir tan bellas letras
 
Hola Alma, como estás, pues primeramente yo, muy agradecido por tu lectura y por el bonito comentario que plasmas... la verdad es que me da mucho gusto el que mis letras hayan podido transmitirte algo...y bueno, este apenas lo escribí ayer por la tarde, en mi oficina, y bueno el corazón empezó a dictar y yo presto, sólo escribí... me inspiraron mis cuatro cotidianas paredes... que algún día, gracias a una personita fueron multicolores....bueno, pues quiro decirte que también sigo tus letras.....las cuales me parecen muy lindas....te mando un abrazo y un beso hasta la perla de occidente....
 
Última edición:
odio cuando existe puntos suspensivos en el medio, sin poder resolver, adiós.
La noche, está llegando y el ruido del tráfico se fue, apenas se oye el andar apurado de un par de zapatillas, pero la paz, empieza a apoderarse de estas cuatro paredes, que me han visto sobrevivir un día más de mi vida sin ti.

Y todo empezó igual, y entre el sonido característico de un teclado y el rechinido de la silla, otra vez recordé tantas cosas de ti… como aquella noche en la que aquí, bajo este techo y paredes te tuve conmigo, esa noche que aquí me juraste amor, aquellos besos furtivos pero intensos… reviví aquellas tardes de llamadas largas y de sonrisas... recordé cómo me hacías reír… quién dijera que cada risa iba a ser cobrada con mil lágrimas, que cada mensaje de amor se iba a cobrar con el interés de la apatía y el desprecio con recargo de rencor… que cada te amo, me iba a condenar a una deuda eterna…

Cómo ha cambiado todo…entre nosotros... hoy, ya no hay sonrisas, ni miradas ni besos furtivos… cayó una helada y cerró los caminos… y ya no caben actos de humanidad ni de cortesía…apenas un “buenos días”, a lo más… y eso, lastima…

Y no puedo evitar pensar cómo llegamos a este punto, al parecer para ti, sin retorno, a este silencio sin fondo y a este largo adiós…. A este largo adiós, que como cincel en piedra, golpea y perfora… pero que por alguna razón, no termina de matarme… Busco en mi chistera, para ver si me queda alguna sonrisa coqueta tuya, algún chiste que te regrese a la vida y sólo encuentro amargos reproches, busco en mi cartera, alguna evidencia de nuestras noches de pasión, de aquellas parrandas que indudablemente terminaban entre tus piernas, ambos embriagados de licor, pero más de un amor que considero aún inmortal…

Busco un pretexto para acercarme a ti, pero el miedo, silente y con una sonrisa macabra, se frota las manos cada que quiero buscarte…. Y la verdad es que me paraliza; no quiero volver a sufrir lo mismo, no quiero volver a golpearme con el mismo peñón, me da miedo lastimarte, me da miedo no saber que decir… pero sobretodo me da miedo terminar con este largo adiós… que es lo único que tengo de ti…

No tengo una sola foto contigo, te aseguraste de quitármelas todas, no hubo fechas especiales, ni navidades ni cumpleaños juntos que recordar… no tuvimos aniversario, ni siquiera despedida… jamás marcaste una fecha especial en el calendario que me implicara a mi… no dejaste que echara raíces en ti, no me dejaste crear un solo lazo que nos mantuviera unidos… no me dejaste ser tuyo, ni quisiste ser mía totalmente… por más que busco en nuestra rara historia, por más que he forzado la memoria, nado en círculos y sólo en mi inventario aparece que nos regalamos este adiós largo y progresivo que fuimos gestando por dos años… que fuiste alimentando y que yo, le di de beber… y a veces no quiero que se materialice, y quisiera volver, a dónde, ni yo lo sé, sólo estar contigo y dejar que me domestiques… que bebas mi esencia y la hagas tuya… y así acabar con este largo adiós…para convertirlo en otra cosa distinta…en un eterno amor…

Sólo quiero dejar de vivir entre puntos suspensivos, y dar fin así, a este largo adiós, te amo y no quiero estar sin ti, pero tal pareciera que a los tres puntitos, tu quieres quitarle dos… yo quiero reencontrarnos, darle forma a nuestra historia y tu quieres que sea un simple adiós….
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba