Ema es el pequeño ser que al nacer fue a mí a quien dio vida, la paloma que me compartió sus alas para volar y llegar más lejos. Anoche viéndole dormir, pasé la noche en la vela: nunca un amanecer ilumino tanto mi vida, como la luz de sus ojos al despertar. Como quisiera verte correr por el campo, saltar libremente y recostarte en el pasto, justo hoy que llegas a un mundo cubierto de llagas, en un tiempo en el que parece que la humanidad ha perdido la esperanza. Como quisiera alentarte a mantenerte firme en tus metas, no te detengas sigue adelante porque si has llegado en este preciso momento que todo se da por perdido, es porque has venido a traer serenidad y fe con tu sonrisa, con tu mirada, porque eres el pequeño granito de arena que a su alrededor todo lo cambia. Se que son tan solo unas líneas con unas cuantas palabras, pero te entrego en ellas el corazón y el alma, quiero con ellas darte eternamente las gracias.