Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la cama sentada
ando escribiendo mil poemas.
Pensando, una vez más
entre tanto teorema,
la terrible comparación
que me diferencia de Daniela.
Y es que ella
tiene la envidiable piel suave
hecha de porcelana.
Los ojos más lindos
que mirase alguna vez
y ese cuerpo divino
que todos quieren tener.
Habla cuatro idiomas,
gerencia la empresa porque nació en la gloria,
y es amiga de todos y de todas.
Su palabra mueve las voluntades
y al instante para ella no hay demoras.
Es buena jefa
y a todos les gusta su forma de ser,
creo que si lo sigo pensando,
me va a gustar a mí también
¡Ay no!
¡No puede ser!
No sé si estoy triste
o enojada,
o llena de celos infundados,
cuando al fin de cuentas,
el amor de mis silencios
todo de ella es.
ando escribiendo mil poemas.
Pensando, una vez más
entre tanto teorema,
la terrible comparación
que me diferencia de Daniela.
Y es que ella
tiene la envidiable piel suave
hecha de porcelana.
Los ojos más lindos
que mirase alguna vez
y ese cuerpo divino
que todos quieren tener.
Habla cuatro idiomas,
gerencia la empresa porque nació en la gloria,
y es amiga de todos y de todas.
Su palabra mueve las voluntades
y al instante para ella no hay demoras.
Es buena jefa
y a todos les gusta su forma de ser,
creo que si lo sigo pensando,
me va a gustar a mí también
¡Ay no!
¡No puede ser!
No sé si estoy triste
o enojada,
o llena de celos infundados,
cuando al fin de cuentas,
el amor de mis silencios
todo de ella es.