Fran te cuenta
Poeta recién llegado
Un poeta enamorado
¿Es curioso lo que hacen los poetas, no?
A veces, solo no pueden escribir, a veces no hay rima que cante ni baile. El mundo deja de girar, simplemente.
A veces, aunque el corazón les pida a gritos tomar un hoja, miran hacia otro lado, porque escribir duele. Duele.
¿Por qué?
Simplemente porque cada letra es arrancada desde lo mas profundo de su alma, corazón, anima, o como le quieras decir... simplemente porque pierden parte de su esencia.
No hay poeta que no tenga miedo de sentarse frente a una hoja de papel, no existe. Al que no le tiembla el pulso, el que no suspira de helor, es que no es poeta.
Aman. Ellos aman el dolor, ellos aman cada gota de sangre que acompaña a una idea. Lo aman con todo lo que les va quedando, ese dolor agónico es miel pura.
Amar el dolor, ese es el trabajo de los poetas, por ello es que, los que logran desangrarse en versos, los que gritan cada palabra, hacen las obras mas hermosas y perfumadas. Por ello es que el primer poeta nació con el corazón roto y con los ojos secos.
Quizás es por esto que no hay poetas felices, quizás por esto es que cuando un poeta encuentra el amor deja de serlo. Deja de sangrar, pues sus versos ahora son besos, pues sus gritos ahora son caricias.
Estas palabras las sangra un poeta enamorado, pues los besos han cesado, y las caricias lejos se han quedado.
Estas palabras las sangra un poeta enamorado, que se ha vuelto a enamorar del dolor, del dolor de amar al dolor.
¿Es curioso lo que hacen los poetas, no?
A veces, solo no pueden escribir, a veces no hay rima que cante ni baile. El mundo deja de girar, simplemente.
A veces, aunque el corazón les pida a gritos tomar un hoja, miran hacia otro lado, porque escribir duele. Duele.
¿Por qué?
Simplemente porque cada letra es arrancada desde lo mas profundo de su alma, corazón, anima, o como le quieras decir... simplemente porque pierden parte de su esencia.
No hay poeta que no tenga miedo de sentarse frente a una hoja de papel, no existe. Al que no le tiembla el pulso, el que no suspira de helor, es que no es poeta.
Aman. Ellos aman el dolor, ellos aman cada gota de sangre que acompaña a una idea. Lo aman con todo lo que les va quedando, ese dolor agónico es miel pura.
Amar el dolor, ese es el trabajo de los poetas, por ello es que, los que logran desangrarse en versos, los que gritan cada palabra, hacen las obras mas hermosas y perfumadas. Por ello es que el primer poeta nació con el corazón roto y con los ojos secos.
Quizás es por esto que no hay poetas felices, quizás por esto es que cuando un poeta encuentra el amor deja de serlo. Deja de sangrar, pues sus versos ahora son besos, pues sus gritos ahora son caricias.
Estas palabras las sangra un poeta enamorado, pues los besos han cesado, y las caricias lejos se han quedado.
Estas palabras las sangra un poeta enamorado, que se ha vuelto a enamorar del dolor, del dolor de amar al dolor.
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