Rita de ´Torres
Poeta recién llegado
UNA CABRA A UNA CIGÜEÑA
Decía una fornida cabra
con sus cuernos bien pulidos
por los lametones del sol,
_no puedo ser pez,
caballo, solo a veces,
¿pero como ser pantera?_
y le respondió una cigüeña:
_pues espera…
Hasta que en esta caverna
el animo se encienda.
_¡Tú vuelas!,
tu holgura podría llevarte lejos
a paraísos sin tregua_
respondió la cabra.
Y la cigüeña confesó:
_no creas,
aun siento miedo de que
mis alas se enreden con la hiedra,
y en parajes oscuros
me empotre sin verla.
¡Aguanto!,
hasta que el alud permute la montaña.
Por lo demás, has de saber, cabra,
que mientras chiflas la queja
yo sueño con tus patas_.
Decía una fornida cabra
con sus cuernos bien pulidos
por los lametones del sol,
_no puedo ser pez,
caballo, solo a veces,
¿pero como ser pantera?_
y le respondió una cigüeña:
_pues espera…
Hasta que en esta caverna
el animo se encienda.
_¡Tú vuelas!,
tu holgura podría llevarte lejos
a paraísos sin tregua_
respondió la cabra.
Y la cigüeña confesó:
_no creas,
aun siento miedo de que
mis alas se enreden con la hiedra,
y en parajes oscuros
me empotre sin verla.
¡Aguanto!,
hasta que el alud permute la montaña.
Por lo demás, has de saber, cabra,
que mientras chiflas la queja
yo sueño con tus patas_.
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