JoseM
Poeta recién llegado
Es de mañana y sopla el viento ligero,
me pongo las botas y mi sombrero,
tomo mi machete y en mi hombro
llevo mi hacha que cortará el caujaro.
Empiezo a andar por el camino,
como dando pasos sin rumbo alguno,
a mí alrededor la vegetación voy mirando,
y una fresca brisa mi rostro va sintiendo.
Miro a lo lejos y veo como pasta ya el ganado,
levantan la cabeza como ofreciendo su saludo,
me sonrío y sigo mi paso por el paraje tranquilo,
un par de pajaritos trina sobre el alambrado.
Me sorprende el paisaje, es hermoso y prístino,
cómo he llegado hasta aquí, me pregunto,
una sensación de paz me rodea en el acto,
algo me ha guiado hacia extraño destino.
Abro la brocha que ayer había cerrado,
y observo los caujaros que allí esperan su destino,
mi machete irá despejando la espesura con su filo
y los caujaros se rendirán ante el corte del acero.
Comienzo a escuchar la música que eleva mis sentidos,
y ante mis ojos empieza a dibujarse la diosa de mis sueños,
ella es dulce y tierna, de rostro alegre y ojos iluminados,
me acompaña siempre en mi faena y da fuerza a mis brazos.
El tiempo pasa y junto a mí la diosa entona mis canciones,
el sudor baña mi cuerpo y su rendir se aleja ante sus encantos,
pero ella tiene que partir pues se vence el tiempo de los dioses,
sus lagrimas se juntan con la mías pero tenemos que volver atrás.
Mi corazón te adora, amado mío, la esperanza no la pierdas,
los dioses ven con beneplácito nuestros amoríos,
un día y para siempre no existirán mas ataduras
y vendré a ser tu eterna compañera por el resto de tus días.
me pongo las botas y mi sombrero,
tomo mi machete y en mi hombro
llevo mi hacha que cortará el caujaro.
Empiezo a andar por el camino,
como dando pasos sin rumbo alguno,
a mí alrededor la vegetación voy mirando,
y una fresca brisa mi rostro va sintiendo.
Miro a lo lejos y veo como pasta ya el ganado,
levantan la cabeza como ofreciendo su saludo,
me sonrío y sigo mi paso por el paraje tranquilo,
un par de pajaritos trina sobre el alambrado.
Me sorprende el paisaje, es hermoso y prístino,
cómo he llegado hasta aquí, me pregunto,
una sensación de paz me rodea en el acto,
algo me ha guiado hacia extraño destino.
Abro la brocha que ayer había cerrado,
y observo los caujaros que allí esperan su destino,
mi machete irá despejando la espesura con su filo
y los caujaros se rendirán ante el corte del acero.
Comienzo a escuchar la música que eleva mis sentidos,
y ante mis ojos empieza a dibujarse la diosa de mis sueños,
ella es dulce y tierna, de rostro alegre y ojos iluminados,
me acompaña siempre en mi faena y da fuerza a mis brazos.
El tiempo pasa y junto a mí la diosa entona mis canciones,
el sudor baña mi cuerpo y su rendir se aleja ante sus encantos,
pero ella tiene que partir pues se vence el tiempo de los dioses,
sus lagrimas se juntan con la mías pero tenemos que volver atrás.
Mi corazón te adora, amado mío, la esperanza no la pierdas,
los dioses ven con beneplácito nuestros amoríos,
un día y para siempre no existirán mas ataduras
y vendré a ser tu eterna compañera por el resto de tus días.