Évano
Libre, sin dioses.
Hay alguien más ahí,
conmigo,
alguien que me conoce más que a mí mismo
y por ello corta
las puntas neuronales,
o de algo,
para que no encajen jamás todas
las piezas del puzle de la vida. Sabe
que no debo vislumbrar,
de golpe,
la realidad
tal como es, su crudeza.
Yo también lo sé,
sé que no debo
y por ello inundo la consciencia de los sótanos.
El Vacío
La Muerte
La Nada
el único deseo de mi paso por aquí,
y mientras tanto debo
a la obligación del aburrimiento,
intentar crear el no sé qué;
buscar las puntas de las conexiones de ese algo
que no debo encontrar jamás,
por mi propio Bien,
por mi propio Mal.
Ese alguien que vive conmigo conoce
los efectos de una visión completa de todas las cosas,
ha visto al esqueleto que sustenta
a los huesos y las carnes de La Bestia.
No dejaré a mis ojos claros ante la luz maldita.
De oleadas difusas, de alcoholes y humos
los inundaré. No entro,
no quiero la guerra de lo ancestro.
diablos, ángeles,
cielos
El Vacío
La Muerte
La Nada
el único deseo de mi paso por aquí,
y mientras tanto debo
a la obligación del aburrimiento,
intentar crear el no sé qué;
buscar las puntas de las conexiones de ese algo
que no debo encontrar jamás,
por mi propio Bien,
por mi propio Mal.
conmigo,
alguien que me conoce más que a mí mismo
y por ello corta
las puntas neuronales,
o de algo,
para que no encajen jamás todas
las piezas del puzle de la vida. Sabe
que no debo vislumbrar,
de golpe,
la realidad
tal como es, su crudeza.
Yo también lo sé,
sé que no debo
y por ello inundo la consciencia de los sótanos.
El Vacío
La Muerte
La Nada
el único deseo de mi paso por aquí,
y mientras tanto debo
a la obligación del aburrimiento,
intentar crear el no sé qué;
buscar las puntas de las conexiones de ese algo
que no debo encontrar jamás,
por mi propio Bien,
por mi propio Mal.
Ese alguien que vive conmigo conoce
los efectos de una visión completa de todas las cosas,
ha visto al esqueleto que sustenta
a los huesos y las carnes de La Bestia.
No dejaré a mis ojos claros ante la luz maldita.
De oleadas difusas, de alcoholes y humos
los inundaré. No entro,
no quiero la guerra de lo ancestro.
diablos, ángeles,
cielos
infiernos.
La Muerte
La Nada
el único deseo de mi paso por aquí,
y mientras tanto debo
a la obligación del aburrimiento,
intentar crear el no sé qué;
buscar las puntas de las conexiones de ese algo
que no debo encontrar jamás,
por mi propio Bien,
por mi propio Mal.