David Adonay Morán Peña
Poeta recién llegado
Era un tipo con un semblante extraño.
como haciendo una mueca,
mirándome al alma.
Tenía la dentadura intacta y una cicatriz en la espalda y era frío al mirar.
Todo mundo decía que era un loco,
con mirada de ángel y piel de terciopelo,
lo miraban extraño,
por el simple hecho de mirar.
Decía que era un orador sin igual,
que era el detractor de la verdad y que sus argumentos eran argucias con cara de fantasma.
Decía que era un amante de la filosofía y de las leyes;
espetaba ser el mejor abogado que el mundo había visto en sus noches de embriaguez.
Pero solo quedó una foto de él.
Fue tomada un día antes de morir ,
tenia 30 para entonces.
Se la tomó después de una golpiza,
solo para parecer rudo,
pero en realidad solo tenía ganas de llorar
como haciendo una mueca,
mirándome al alma.
Tenía la dentadura intacta y una cicatriz en la espalda y era frío al mirar.
Todo mundo decía que era un loco,
con mirada de ángel y piel de terciopelo,
lo miraban extraño,
por el simple hecho de mirar.
Decía que era un orador sin igual,
que era el detractor de la verdad y que sus argumentos eran argucias con cara de fantasma.
Decía que era un amante de la filosofía y de las leyes;
espetaba ser el mejor abogado que el mundo había visto en sus noches de embriaguez.
Pero solo quedó una foto de él.
Fue tomada un día antes de morir ,
tenia 30 para entonces.
Se la tomó después de una golpiza,
solo para parecer rudo,
pero en realidad solo tenía ganas de llorar
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