danimub
Poeta fiel al portal
De vez en cuando los días nos amanecen nublados,
y el cielo es gris como un lienzo virgen y sin marco;
una blanca semiesfera de cristales empañados,
como si el mar sublevado sus moléculas soltara,
cuando se tiñe de claro la perezosa mañana
algo infinito despierta y se me trepa en el alma.
Los árboles son mas verdes y las rosas mas rosas,
los anhelos escondidos bajo del pecho, se asoman,
se me salta el firmamento como una torpe paloma
como una sombra atrapada que nos guarece del fuego,
velo de sal que a los astros le niega nuestro secreto;
silencio dulce y misterio, nostalgia lenta y sosiego.
Una mañana empañada desperté cuando era un niño,
los vi en la mesa abrazados, amarrados como un nido,
con sus manos enhebraban de la esperanza los hilos,
la aventura se filtraba por las ventanas abiertas,
yo vi algo eterno y discreto, entre las nubes serenas;
el patio fue el universo, la hamaca fue mi cometa.
y el cielo es gris como un lienzo virgen y sin marco;
una blanca semiesfera de cristales empañados,
como si el mar sublevado sus moléculas soltara,
cuando se tiñe de claro la perezosa mañana
algo infinito despierta y se me trepa en el alma.
Los árboles son mas verdes y las rosas mas rosas,
los anhelos escondidos bajo del pecho, se asoman,
se me salta el firmamento como una torpe paloma
como una sombra atrapada que nos guarece del fuego,
velo de sal que a los astros le niega nuestro secreto;
silencio dulce y misterio, nostalgia lenta y sosiego.
Una mañana empañada desperté cuando era un niño,
los vi en la mesa abrazados, amarrados como un nido,
con sus manos enhebraban de la esperanza los hilos,
la aventura se filtraba por las ventanas abiertas,
yo vi algo eterno y discreto, entre las nubes serenas;
el patio fue el universo, la hamaca fue mi cometa.