Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Una noche de Marzo
Una noche, recuerdo,
mi amor se me quedó dormida.
Una noche de Marzo,
recién la primavera,
presurosa en un puente luminoso y florido, cruzó
mi amor su pasarela,
hacia un ignóto mundo.
Mas no creo que para siempre sea: quien a su madre cuida,
con paciencia y ternura,
merece el cielo como espera,
y en la Tierra, nuevamente la vida.
Una noche mi amor se me quedó dormida; voló su alma de paloma en busca de un descanso
más distante y celeste,
lindero de una nube,
y me dejó soñando en cada amanecer con su risa y su canto,
su perfume, y el contraste de su piel junto a la mía.
Una noche, mi amor se me quedó dormida.
Tan solo espero que en una rubia aurora,
quizás al despertar, pueda verla y sentirla.
Una noche, recuerdo,
mi amor se me quedó dormida.
Una noche de Marzo,
recién la primavera,
presurosa en un puente luminoso y florido, cruzó
mi amor su pasarela,
hacia un ignóto mundo.
Mas no creo que para siempre sea: quien a su madre cuida,
con paciencia y ternura,
merece el cielo como espera,
y en la Tierra, nuevamente la vida.
Una noche mi amor se me quedó dormida; voló su alma de paloma en busca de un descanso
más distante y celeste,
lindero de una nube,
y me dejó soñando en cada amanecer con su risa y su canto,
su perfume, y el contraste de su piel junto a la mía.
Una noche, mi amor se me quedó dormida.
Tan solo espero que en una rubia aurora,
quizás al despertar, pueda verla y sentirla.
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