• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Una simple caminata.

Dedalo

Poeta recién llegado
Camina en la noche, desprevenido como una mosca que vuela hacia la telaraña.



Camina en la oscuridad, con su sotana un poco suelta, como si no esperará aquello que se le ha anunciado y que él ha ignorado.




Cientos de ojos le miran y él, como un tonto,
los confunde con luciérnagas.



Cientos de bestias lo acechan y él como un miope las confunde con arañas, cuando son bestias ocultas tras los arbustos.




Él camina solo, con su sotana, para liberarse de la opresión del servicio que ejerce, servicio aplastante que consume su energía.



Ya está cansado de hacer lo mismo, lo mismo que ha hecho durante años. Él quiere renunciar porque, como el paladín caído, quiere a casa retornar para dormir un poco,
para descansar.




Por eso una última caminata antes de llegar a casa para escribir la carta que le solicitará a el apóstol, a el obispo,
Su retiro.




Y cuando él se ha parado
en la mitad del parque ,envuelto en una oscura niebla,
la sotana se ha movido al vaivén del viento.





Y de la nada ha salido el león rugiente
que acechaba tras cientos de ojos a su presa.




Y de repente ataca a su presa,
la parte en pedazos con varios zarpazos.



Luego de un felino salto y con un zarpazo certero,
corta la cabeza de la presa.



Es un carnicero, es una bestia, es un monstruo que aplasta todo aquello que ante él se interponga,
Que ante él se ofrezca.




Pelea endemoniado, llevado por la naturaleza de cruel hado,
Hado guiado por la oscuridad de la noche, Hado escrito por la tinta plata de una sangrante luna.



Un destino escrito para ser contado en crónicas de cuarto menguante, en crónicas de lunas nuevas.




Al final la niebla se disipa y él, el sacerdote, se va con la sotana un poco manchada de la sangre de su última presa,



Un pobre cazador,
Cazado.




 
Última edición:
Camina en la noche, desprevenido como una mosca que vuela hacia la telaraña.



Camina en la oscuridad, con su sotana un poco suelta, como si no esperará
aquello que se le ha anunciado y que él ha ignorado.




Cientos de ojos le miran y él, como un tonto,
los confunde con luciérnagas.



Cientos de bestias lo acechan y él como un miope las confunde con arañas,
cuaando son bestias ocultas tras los arbustos.




Él camina solo, con su sotana, para liberarse de la opresión del servicio que ejerce, servicio aplastante que consume su energía.



Ya está cansado de hacer lo mismo, lo mismo que ha hecho durante años. Él quiere renunciar Porque, como el paladín caído, quiere a casa retornar



A dormir un poco,
A descansar.




Por eso una última caminata antes de llegar a casa para escribir la carta,
Que le solicitará a el apóstol, a el obispo,
Su retiro.




Y cuando él se ha parado
en la mitad del parque ,envuelto en una oscura niebla,
la sotana se ha movido al vaivén del viento.




Y de la nada sale el león rugiente
que acechaba tras cientos de ojos
a su presa.




Y de repente ataca a su presa, la parte en pedazos con varios zarpazos.



Luego de un felino salto y con un zarpazo certero, corta la cabeza de la presa.



Es un carnicero, es una bestia, es un monstruo que aplasta todo aquello que ante él se interponga,
Que ante él se ofrezca.




Pelea endemoniado, llevado por la naturaleza de cruel hado,
Hado guiado por la oscuridad de la noche, Hado escrito por la tinta plata de una sangrante luna.



Un destino escrito para ser contado en crónicas de cuarto menguante, en crónicas de lunas nuevas.




Al final la niebla se disipa y él, el sacerdote,



Se va con la sotana un poco manchada de la sangre de su última presa,



Un pobre cazador,



Cazado.





interesante camino, solo un consejo, trate de manejar las lìneas màs cortas, para hacer mas agradable la lectura en cada pausa, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba