En la tarde familiar,
una mano de poker
no nos viene mal,
de espadas está la mesa
y yo solo tengo corazones,
tanta espada para un par de corazones,
pero el esplendor
que los fija,
montado en una sortija
arroja el corazón
y tiembla en esplendor
toda la mesa,
¿cómo manda un corazón
ante tanta espada?
y hay una razón,
no tengo mas que corazón
para esta jugada.
José Manuel Muro Mora...----------
una mano de poker
no nos viene mal,
de espadas está la mesa
y yo solo tengo corazones,
tanta espada para un par de corazones,
pero el esplendor
que los fija,
montado en una sortija
arroja el corazón
y tiembla en esplendor
toda la mesa,
¿cómo manda un corazón
ante tanta espada?
y hay una razón,
no tengo mas que corazón
para esta jugada.
José Manuel Muro Mora...----------