Estrella Cabrera
Poeta adicto al portal
UNA TIRADA DE CARTAS (MUY PERSONAL)
Me hablan sobre una mesa
voces que oigo vagamente
siento que he de escuchar
demasiado atentamente
para saber lo que dicen
y sé muy bien
de qué me han hablado:
me han recriminado, simplemente.
No oía nada que dijeran
bueno o malo
tan sólo querían que supiera
que, o me quedo aquí,
o vuelvo al otro lado.
Y las voces que venían
desde la mesa
con cara de cartas boca-arriba
contaban de mí las cosas
que habré de vivir, mientras viva.
Entonces quise saber
más, y, sobretodo,
pregunté lo que he de hacer
y de qué modo.
También me hablaron...
Algunas de sus sentencias
me asustaron
otras me confortaron,
y las palabras más duras
me despertaron
aunque, a la vez, con su tono,
sentí que mi alma
despellejaron.
Y con los jirones
de orejas gachas
y con los pedazos
de ojos cansados
hice una tirada
en la misma mesa
con las mismas cartas,
y mi cuerpo, helado
volvió a sentir las voces
cuando me arroparon.
Estrella C. Z
Me hablan sobre una mesa
voces que oigo vagamente
siento que he de escuchar
demasiado atentamente
para saber lo que dicen
y sé muy bien
de qué me han hablado:
me han recriminado, simplemente.
No oía nada que dijeran
bueno o malo
tan sólo querían que supiera
que, o me quedo aquí,
o vuelvo al otro lado.
Y las voces que venían
desde la mesa
con cara de cartas boca-arriba
contaban de mí las cosas
que habré de vivir, mientras viva.
Entonces quise saber
más, y, sobretodo,
pregunté lo que he de hacer
y de qué modo.
También me hablaron...
Algunas de sus sentencias
me asustaron
otras me confortaron,
y las palabras más duras
me despertaron
aunque, a la vez, con su tono,
sentí que mi alma
despellejaron.
Y con los jirones
de orejas gachas
y con los pedazos
de ojos cansados
hice una tirada
en la misma mesa
con las mismas cartas,
y mi cuerpo, helado
volvió a sentir las voces
cuando me arroparon.
Estrella C. Z
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