Como si estuviera en septiembre
me levanto en pleno invierno,
con la ilusión en mi alma,
el anhelo en las horas
y mirando la ventana
con entusiasmo,
aunque este lloviendo.
Mece sin tregua
el aire al laurel,
la lluvia lo empapa,
lo hace mas bello.
La cinta llora
asomada al bacón,
y mi sonrisa vigila
cada hoja,
cada pétalo
cuando salgo a la terraza.
Aquí, ha tomado luz propia
todos los tonos verdes,
todas las sombras.
Mi alma se alegra ahora
con los matices obscuros
y el canto del agua,
el txipli-txapla de los niños
y con el sol,
cuando tímido en invierno,
asoma su aureola sagrada
anunciando una tregua
entre las nubes enfadadas.
me levanto en pleno invierno,
con la ilusión en mi alma,
el anhelo en las horas
y mirando la ventana
con entusiasmo,
aunque este lloviendo.
Mece sin tregua
el aire al laurel,
la lluvia lo empapa,
lo hace mas bello.
La cinta llora
asomada al bacón,
y mi sonrisa vigila
cada hoja,
cada pétalo
cuando salgo a la terraza.
Aquí, ha tomado luz propia
todos los tonos verdes,
todas las sombras.
Mi alma se alegra ahora
con los matices obscuros
y el canto del agua,
el txipli-txapla de los niños
y con el sol,
cuando tímido en invierno,
asoma su aureola sagrada
anunciando una tregua
entre las nubes enfadadas.