Armando Gómez
Poeta recién llegado
Lograr la Unión entre el seguro sensible del impacto espiritual y el elogio del raciocinio
Volviendo del magisterio, del misterio y del
exilio
De aquel de que por no comprenderse se cree incomprendido
Colegio pasional de la vida, historia valorada de un corazón que se cose suponiendo que ya no tiene que figurar por figurar
Apaciguando la voz del ataque, y olvidando el contraataque sanguíneo
De un viaje absurdo que parecía de no retorno
Experimentando las sombras compactas del amor exacto, palabra que utilizo mucho pero sigo sin prodigar
Utopía de un hueco en el pecho dispara lo que soy, como un superhéroe enclaustrado
La luz que sigue brillando a pesar del miedo que nos dejó fuera del deseo narrativo
De una máquina de hacerse pedazos, que de tanto hacerse pedazos ahora se lo toma con naturalidad
De un ya no saber que ser ni que observar, si favorecer a los que manchan
O estar lleno de una sangre que ardió de procesar su mentira
O la mía, que es un engaño atónito, un delirio de clarividente
Y una ciencia oculta que es vista al aire libre
Y una exposición de orador, que tiene tintas de bufón y galante
Por los admirar ídolos escondimos nuestra espontánea manera de amar
De coordinar el don
Para lustrarle los zapatos del rumor
Bailé una obra entera de decepción, descortesía y un auto cortejo vacío
Y sigo aquí, tratandonos cómo corresponde, y tranquilo de corresponder a mí espejo que sonríe
Porque el fracaso me dio parábolas, y el pequeño éxito la disponibilidad de ver las parábol
as de aquellos maestros que guían…
Volviendo del magisterio, del misterio y del
exilio
De aquel de que por no comprenderse se cree incomprendido
Colegio pasional de la vida, historia valorada de un corazón que se cose suponiendo que ya no tiene que figurar por figurar
Apaciguando la voz del ataque, y olvidando el contraataque sanguíneo
De un viaje absurdo que parecía de no retorno
Experimentando las sombras compactas del amor exacto, palabra que utilizo mucho pero sigo sin prodigar
Utopía de un hueco en el pecho dispara lo que soy, como un superhéroe enclaustrado
La luz que sigue brillando a pesar del miedo que nos dejó fuera del deseo narrativo
De una máquina de hacerse pedazos, que de tanto hacerse pedazos ahora se lo toma con naturalidad
De un ya no saber que ser ni que observar, si favorecer a los que manchan
O estar lleno de una sangre que ardió de procesar su mentira
O la mía, que es un engaño atónito, un delirio de clarividente
Y una ciencia oculta que es vista al aire libre
Y una exposición de orador, que tiene tintas de bufón y galante
Por los admirar ídolos escondimos nuestra espontánea manera de amar
De coordinar el don
Para lustrarle los zapatos del rumor
Bailé una obra entera de decepción, descortesía y un auto cortejo vacío
Y sigo aquí, tratandonos cómo corresponde, y tranquilo de corresponder a mí espejo que sonríe
Porque el fracaso me dio parábolas, y el pequeño éxito la disponibilidad de ver las parábol
as de aquellos maestros que guían…