NemesisUpir
Poeta recién llegado
Un cálido aroma a lujuria muerta se esparce por los suelos y espolvorea el color de las hojas con su grisáceo tono.
Valquirias sueñan con dioses y sus quimeras se funden en el vapor de un estornudo.
El viento que contiene pequeñas perlas de carbón sopla fuerte y se detiene.
El planeta entero asfixiado, el soplo pulmonar ya no tiene vida en su trayectoria.
Comienza la lluvia de pupilas, los candados de las puertas derretidas.
Los olores y los hedores, las noches, los días, las albas y los ocasos.
Enterrados en la necrópolis del firmamento.
Privados de deseos, de pensamientos y de movimientos; permanecen inertes las acciones, duermen en la sala del miedo.
Y se arrastran arrastran sus pedazos de acero por el árido espiral en el que permanecen.
Sus cálidos aromas, su aliento con sabor verdoso y su mirada perdida y vacía.
Sus perlas de carbón, sus ilusiones y sus bellas arpas entonando melodías.
-----
Valquirias sueñan con dioses y sus quimeras se funden en el vapor de un estornudo.
El viento que contiene pequeñas perlas de carbón sopla fuerte y se detiene.
El planeta entero asfixiado, el soplo pulmonar ya no tiene vida en su trayectoria.
Comienza la lluvia de pupilas, los candados de las puertas derretidas.
Los olores y los hedores, las noches, los días, las albas y los ocasos.
Enterrados en la necrópolis del firmamento.
Privados de deseos, de pensamientos y de movimientos; permanecen inertes las acciones, duermen en la sala del miedo.
Y se arrastran arrastran sus pedazos de acero por el árido espiral en el que permanecen.
Sus cálidos aromas, su aliento con sabor verdoso y su mirada perdida y vacía.
Sus perlas de carbón, sus ilusiones y sus bellas arpas entonando melodías.
-----
Última edición: