César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Le dices la mentira porque ya no puedes otra cosa.
Le dices “todo está bien, amor”
y estás en realidad vuelto mierda por dentro
Le dices
y cierras los ojos (sin ojos).
Y también le dices la mentira:
“No importa, ve…
Tienes derecho a ser feliz”
Pendejeras arrancadas con piel de las nalgas
porque siempre van tapadas
cuando eres hombre viejo. Y no se ven.
Y solo ruegas que alguien que te dejen solo.
De una maldita vez.
Entonces te vas a vomitar
en la celda blanquísima
Alaridos, coágulos
Poemas…
de la esquina más sucia de la noche
paredes y suelo
donde nadie te ve.
Le dices “todo está bien, amor”
y estás en realidad vuelto mierda por dentro
Le dices
y cierras los ojos (sin ojos).
Y también le dices la mentira:
“No importa, ve…
Tienes derecho a ser feliz”
Pendejeras arrancadas con piel de las nalgas
porque siempre van tapadas
cuando eres hombre viejo. Y no se ven.
Y solo ruegas que alguien que te dejen solo.
De una maldita vez.
Entonces te vas a vomitar
en la celda blanquísima
Alaridos, coágulos
Poemas…
de la esquina más sucia de la noche
paredes y suelo
donde nadie te ve.
Ni siquiera. César en diciembre (...para variar) 2020.
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