El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Al sur,
muy al sur,
suena Charlie Parker en el desorden de este cuarto.
Huele a dos mil demonios.
Cigarrillo de alguien que estuvo haciendo nubes de promesas.
Y restos de vino picado.
Pero el frío recomienda no ventilarlo
porque no hay estufa.
Nos conoceremos,
lo sé,
poeta que le hablas de cerca de las cosas.
Artista que pintas en la calle.
Pedazo de música sin dueño,
que brotas de los parlantes.
Nos encontraremos
un día de mala muerte;
no hará falta presentarnos.
Tendremos algunos dientes de menos.
(Tal vez sea más corto contar los que quedan )
En los ojos la misma chispa de siempre.
Vestiremos un carnet de pobreza.
Arrugado.
Del que duerme con lo que tiene puesto.
Del que nunca se rindió.
Del que sueña despierto.
Nos encontraremos.
Al sur,
bien al sur,
demasiado al sur.
Donde dicen que el viento dobla.
Donde vive el corazón.
Aquí.
(Villa Crespo, mañana de domingo.
Frío, resaca, un lápiz y una hoja de papel.)
muy al sur,
suena Charlie Parker en el desorden de este cuarto.
Huele a dos mil demonios.
Cigarrillo de alguien que estuvo haciendo nubes de promesas.
Y restos de vino picado.
Pero el frío recomienda no ventilarlo
porque no hay estufa.
Nos conoceremos,
lo sé,
poeta que le hablas de cerca de las cosas.
Artista que pintas en la calle.
Pedazo de música sin dueño,
que brotas de los parlantes.
Nos encontraremos
un día de mala muerte;
no hará falta presentarnos.
Tendremos algunos dientes de menos.
(Tal vez sea más corto contar los que quedan )
En los ojos la misma chispa de siempre.
Vestiremos un carnet de pobreza.
Arrugado.
Del que duerme con lo que tiene puesto.
Del que nunca se rindió.
Del que sueña despierto.
Nos encontraremos.
Al sur,
bien al sur,
demasiado al sur.
Donde dicen que el viento dobla.
Donde vive el corazón.
Aquí.
(Villa Crespo, mañana de domingo.
Frío, resaca, un lápiz y una hoja de papel.)