Karime Soc
Poeta recién llegado
Me dispuse en mi interior creyendo lo siguiente como una certeza duradera, que nunca alguien me leería estrellas o traduciría partituras celestiales.
Decidí fervientemente que lo de usted era justo eso, lo contrario a lo que yo le brindaba. El absurdo pesar de un corazón temeroso.
Y no pude, no pude soportarle compromisos a medias o promesas burdas ; me encontré en la penosa necesidad de retirarle mi cariño. No refiriéndome al cesar de mi sentir, sino a la retención aprisionada de algo que lastimosamente no fue correspondido.
Deseándole lo opuesto,esperando que eventualmente llegue el día en que alguien, acercándose lo suficiente lo libere de su cárcel.
Que si bien, pueda transcurrir un siglo, daré por perdidos esos versos que no se ha dignado a regresarme.
Ocasionalmente le haría bien leerlos, solo asegurándose de una cosa; decir cada palabra en voz audible , no como el receptor sino como el exponente. Poniéndose en mi lugar, intentando imaginar cómo se siente el amar.
Ya que visiblemente no lo ha experimentado.
Por último, me despido externándole que no le guardo rencor en lo absoluto.
Por otra parte, siento una profunda lástima, esperando y deseando de corazón que al pasar los años usted no continúe ahuyentando al amor como hasta ahora lo ha hecho.
Decidí fervientemente que lo de usted era justo eso, lo contrario a lo que yo le brindaba. El absurdo pesar de un corazón temeroso.
Y no pude, no pude soportarle compromisos a medias o promesas burdas ; me encontré en la penosa necesidad de retirarle mi cariño. No refiriéndome al cesar de mi sentir, sino a la retención aprisionada de algo que lastimosamente no fue correspondido.
Deseándole lo opuesto,esperando que eventualmente llegue el día en que alguien, acercándose lo suficiente lo libere de su cárcel.
Que si bien, pueda transcurrir un siglo, daré por perdidos esos versos que no se ha dignado a regresarme.
Ocasionalmente le haría bien leerlos, solo asegurándose de una cosa; decir cada palabra en voz audible , no como el receptor sino como el exponente. Poniéndose en mi lugar, intentando imaginar cómo se siente el amar.
Ya que visiblemente no lo ha experimentado.
Por último, me despido externándole que no le guardo rencor en lo absoluto.
Por otra parte, siento una profunda lástima, esperando y deseando de corazón que al pasar los años usted no continúe ahuyentando al amor como hasta ahora lo ha hecho.