A contra luz.
Poeta asiduo al portal
Recuerdo la soledad y a solas vivo
Del recuerdo que la soledad propicia.
Recuerdo el vacío
El terror del solo
El frenesí de la quietud
Y el ácido de los labios
Que nunca besan.
Recuerdo el seco llanto
Del ojo enrojecido
Que segrega fuego.
Recuerdo el ronco susurro
De la maldad que aúlla
En desigual batalla
Con el amor interno.
Recuerdo el pié
Que se rompe en gritos
De fugaz placer
De dolor intenso
Crea
Gime
Se envuelve en sí
Y pare trozos
De carbón inmensos.
És el sol que se desata
Y anda.
És de mí
Que se desprende el alma.
Recuerdo el si.
El no
Aún no lo recuerdo.
De Mijares, si.
Del recuerdo que la soledad propicia.
Recuerdo el vacío
El terror del solo
El frenesí de la quietud
Y el ácido de los labios
Que nunca besan.
Recuerdo el seco llanto
Del ojo enrojecido
Que segrega fuego.
Recuerdo el ronco susurro
De la maldad que aúlla
En desigual batalla
Con el amor interno.
Recuerdo el pié
Que se rompe en gritos
De fugaz placer
De dolor intenso
Crea
Gime
Se envuelve en sí
Y pare trozos
De carbón inmensos.
És el sol que se desata
Y anda.
És de mí
Que se desprende el alma.
Recuerdo el si.
El no
Aún no lo recuerdo.
De Mijares, si.